Luego de que la FIFA diera a conocer que planea crear una filial para gestionar la Copa Mundial y que, para ello, permitiría la participación de inversores externos, la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) se sumó a las críticas que hizo previamente la UEFA y dijo que no había sido informada de esa propuesta y que estaba "profundamente preocupada" por la falta de debido proceso.
"Concacaf sólo tuvo conocimiento de este asunto a través de informaciones de prensa y, posteriormente, mediante un comunicado", se quejó la entidad en un comunicado. "Compartimos la decepción de muchos dentro de nuestra región y del fútbol por el hecho de que este nivel de detalle haya sido diseñado y compartido públicamente antes de que se haya producido cualquier debate con los órganos de gobernanza y las partes interesadas pertinentes. Como dirigentes del fútbol, somos los custodios del juego", advirtió la entidad.
La entidad dejó clara su postura al considerar que cada decisión "debe estar guiada por la buena gobernanza, procesos sólidos y una administración responsable a largo plazo". La FIFA, que es una organización sin fines de lucro, dijo este martes que planea crear una filial de 20.000 millones de dólares para gestionar la Copa Mundial y sus otros eventos, y que ofrecerá participaciones de hasta el 20% en ella a inversores externos.
Según el plan, el máximo organismo rector del fútbol mundial crearía "FIFA Forward Enterprise" para supervisar las operaciones comerciales y de eventos. La FIFA, que este año celebró un Mundial de 48 equipos en Estados Unidos, Canadá y México, el mayor en la historia del torneo, conservaría el control de la empresa, pero ofrecería participaciones minoritarias en ella a inversores privados para recaudar hasta 4200 millones de dólares.
Además de la Concacaf, la iniciativa de la FIFA también provocó una respuesta furiosa por parte de la UEFA (la Liga Europea, por sus siglas en inglés), que acusó al organismo rector del fútbol mundial de poner a la venta el "alma" de este deporte. El ente presidido por el esloveno Aleksander Čeferin sostuvo: "Esto cruza una línea que las instituciones que gobiernan el fútbol nunca deberían cruzar. La UEFA se lo toma con la máxima seriedad. Y también debería hacerlo cada asociación nacional de fútbol. Y también cada actor involucrado: ligas, clubes, jugadores, aficionados, gobiernos y todos aquellos que se preocupan por el futuro de este deporte".
"El alma y la gobernanza del fútbol no son activos que puedan comercializarse, especialmente cuando no existe ninguna transparencia sobre quién obtiene los beneficios económicos. Ninguno de nosotros es dueño del fútbol. Y la FIFA tampoco tiene derecho a venderlo", se agregó en un duro comunicado.
Otras entidades que se mostraron en contra de la iniciativa
La Unión Europea (UE) dijo este miércoles que "la comercialización desenfrenada del fútbol se volvió nociva". "Estas propuestas plantean cuestiones importantes respecto al derecho de competencia", valoró el comisario europeo encargado de deporte de ese organismo, Glenn Micallef. "No toquen nuestro deporte", avisó en la red social X.
"Dentro de las competencias que le atribuyen los tratados, la Comisión Europea examinará estas propuestas con atención", advirtió.
La Asociación de Fútbol de Inglaterra (FA, por sus siglas en inglés) advirtió en su página oficial que, si bien desconoce los detalles del plan que tiene la entidad que preside Gianni Infantino, "basándonos en la escasa información disponible, nos preocupa profundamente la falta de procesos y de gobernanza para llegar a este punto, así como la naturaleza y los principios que aparentemente están implicados".
"Cuando la propuesta se difunda de la forma completa y transparente que ahora prometió la FIFA, dejaremos clara nuestra postura y haremos más comentarios al respecto", se agregó.
"Inquietudes sobre la futura gobernanza del fútbol y la integridad del deporte"
Una organización mundial que representa a miles de futbolistas profesionales, tanto hombres como mujeres, mostró su preocupación por el plan de la FIFA: "La propuesta suscita inquietudes fundamentales sobre la futura gobernanza del fútbol mundial y la integridad del deporte. La participación de las partes interesadas en la toma de decisiones de la FIFA siempre fue limitada. No debe verse ahora suplantada por la influencia comercial, permitiendo que los intereses financieros prevalezcan sobre las voces de quienes juegan, apoyan y sostienen este deporte. FIFPRO Europa no puede —ni podrá jamás— apoyar un modelo así".
Al igual que otras voces, Fifpro, a través de un comunicado en su página oficial, se quejó porque entiende que la iniciativa informada por Infantino se trató sin el consenso de las partes afectadas: "Resulta especialmente preocupante que un proyecto de esta magnitud se haya desarrollado en gran medida a puerta cerrada y se haya alcanzado un acuerdo casi definitivo sin una consulta significativa con los más afectados".

