Martin Odegaard no marcó los dos goles con los que Noruega derribó a Brasil, pero buena parte del fútbol que ha conducido a la selección escandinava hasta los cuartos de final del Mundial pasa por su inteligencia, sus movimientos y su capacidad para interpretar cada momento del partido.
Erling Haaland volvió a ocupar las portadas después de anotar el doblete del triunfo por 2-1 ante la pentacampeona. El delantero alcanzó siete goles en el torneo y confirmó su condición de gran ejecutor de una selección que ya protagoniza la mejor participación mundialista de su historia.
Detrás del goleador, sin embargo, aparece Odegaard.
El capitán es quien organiza, pausa, acelera y mueve las piezas del equipo de Ståle Solbakken. Su influencia fue estudiada detalladamente por el Grupo de Estudio Técnico de la FIFA después de la victoria frente a Costa de Marfil y muchas de las conclusiones de aquel informe ayudan ahora a entender cómo Noruega pudo dominar diferentes fases del encuentro y eliminar a Brasil.
El análisis elaborado por el ex futbolista argentino, Pablo Zabaleta no debe leerse únicamente como la radiografía de un partido anterior. Es, sobre todo, una explicación del funcionamiento de la Noruega que este sábado se enfrentará a Inglaterra por un puesto en las semifinales.
El jugador que no tiene una posición fija
La principal virtud de Odegaard es su libertad.
Parte habitualmente desde el sector derecho del mediocampo, pero no permanece atado a esa zona. Puede aparecer entre las líneas rivales, retroceder hasta la altura de los centrales, acercarse a una banda o acompañar el ataque cerca del área.
Esa movilidad obliga al adversario a tomar decisiones constantemente.
Cuando un mediocampista sale a perseguirlo, se abre un espacio a su espalda. Cuando un defensor abandona la última línea para anticiparlo, Haaland encuentra metros para atacar la profundidad. Y si nadie lo presiona, Odegaard puede girarse, levantar la cabeza y elegir el pase que acelera la ofensiva noruega.
“Siempre sabe dónde está el espacio”, destacó Zabaleta en el informe de la FIFA.
Ante Costa de Marfil, el capitán participó en siete secuencias de posesión que terminaron en remate, más que cualquier otro jugador del encuentro. Además, realizó 37 acciones de presión, la cifra más alta entre los futbolistas noruegos. Los datos dibujaron a un mediocampista con influencia en las dos direcciones: creador cuando su equipo tenía la pelota y primer defensor cuando la perdía.
Una lectura que volvió a aparecer contra Brasil
El escenario cambió ante Brasil, pero la función de Odegaard mantuvo los mismos principios.
Noruega no se limitó a esperar cerca de su área ni construyó su victoria únicamente mediante contragolpes. También tuvo personalidad para conservar la posesión, mover al adversario y escoger los momentos para atacar.
Odegaard fue fundamental en esa administración.
Cuando Brasil adelantaba la presión, el capitán bajaba varios metros para ofrecer una salida. Cuando encontraba espacios por delante de los mediocampistas brasileños, volvía a situarse entre líneas. No necesitaba forzar permanentemente el pase definitivo: su tarea también consistía en mantener la jugada viva hasta que el rival abandonara su estructura.
Incluso tuvo una de las oportunidades más claras de Noruega durante la primera parte, con un remate bajo que obligó a intervenir a Alisson.
El golpe decisivo llegó después del descanso. Las modificaciones de Solbakken cambiaron el partido y Andreas Schjelderup entregó las asistencias para los dos goles de Haaland, quien anotó en los minutos finales para sellar una victoria histórica por 2-1.
La actuación colectiva confirmó que Noruega es mucho más que la potencia de su delantero centro. Frente a Brasil volvió a mostrarse como un equipo capaz de construir desde atrás, controlar posesiones largas y acelerar únicamente cuando identifica una ventaja.
El socio que potencia a Haaland
La sociedad entre Odegaard y Haaland no siempre se produce mediante una asistencia directa.
Su conexión comienza en la forma en que ocupan el campo.
Haaland fija a los centrales, amenaza la espalda de la defensa y obliga al rival a proteger permanentemente su área. Odegaard aprovecha esa preocupación para recibir en los espacios intermedios. Cuando los defensores salen a buscar al mediocampista, el delantero encuentra el camino para romper hacia la portería.
Uno crea la duda; el otro la castiga.
La presencia de ambos plantea un problema doble: cerrar los espacios interiores para impedir que Odegaard piense puede significar defender más arriba y conceder metros a Haaland. Replegarse para protegerse del delantero, en cambio, permite que el capitán reciba con mayor libertad frente al bloque defensivo.
Esa complementariedad es una de las bases del crecimiento noruego.
También dirige la presión
La FIFA subraya que la influencia de Odegaard no termina cuando Noruega pierde la pelota.
El capitán suele ser quien activa la presión tras pérdida. Reacciona rápidamente, cierra la línea de pase más cercana y orienta la salida del rival hacia una zona en la que sus compañeros puedan recuperar.
No corre sin sentido.
Su presión también responde a una lectura táctica: identifica qué pase debe impedir y cuál puede conceder para conducir al adversario hacia una trampa.
Ese esfuerzo permite que Noruega permanezca junta después de atacar. En lugar de retroceder inmediatamente hacia su área, intenta recuperar la pelota cerca del punto en el que la perdió y reiniciar la ofensiva antes de que el contrario consiga organizarse.
“Con frecuencia es el jugador que comienza la presión. Su trabajo sin balón es extraordinario”, explicó Zabaleta.
De Costa de Marfil a Inglaterra
El informe de la FIFA nació de la victoria por 2-1 frente a Costa de Marfil, partido en el que Noruega consiguió el primer triunfo de su historia en una eliminatoria mundialista. Haaland anotó entonces el gol decisivo en el minuto 86, después de que Antonio Nusa abriera el marcador.
Cinco días después llegó una confirmación mucho mayor: la eliminación de Brasil y la clasificación, por primera vez, para los cuartos de final.
Ahora el desafío será Inglaterra.
El encuentro también enfrentará directamente a Odegaard con Declan Rice, su compañero en el Arsenal y uno de los mediocampistas más importantes de la selección inglesa. Ambos se conocen, comparten automatismos durante la temporada y representan dos formas distintas de ejercer el liderazgo desde el centro del campo.
Inglaterra deberá decidir cómo controlar al capitán noruego sin abrir espacios para Haaland.
Puede encomendarle una vigilancia cercana a Rice, pero alejar al inglés de su posición también podría perjudicar el equilibrio de su equipo. Puede dejar que Odegaard reciba en zonas retrasadas, aunque eso le permitiría dirigir con comodidad la salida de Noruega. También puede adelantar su presión, con el riesgo de conceder metros detrás de la defensa al máximo goleador escandinavo.
Ahí se encuentra el dilema.
El verdadero alcance de Odegaard
Noruega ha llegado hasta los cuartos de final impulsada por los goles de Haaland, pero sostenida por una estructura colectiva en la que Odegaard funciona como cerebro y brújula.
Es el jugador que interpreta dónde debe colocarse, cuándo debe retrasarse y en qué momento conviene acelerar. Puede organizar desde la base de la jugada, recibir entre líneas, acercarse al área y encabezar la presión después de una pérdida.
No domina los partidos únicamente por la cantidad de veces que toca la pelota.
Los domina porque suele aparecer en el lugar exacto en el que su equipo necesita una solución.
La victoria frente a Costa de Marfil ofreció a la FIFA el material para estudiar su influencia. La eliminación de Brasil elevó esas conclusiones a otra dimensión. El partido contra Inglaterra determinará ahora hasta dónde puede conducir a Noruega el futbolista que ordena todo lo que sucede alrededor de Haaland.
⚽🌎 Mundial 2026 por www.everardoherrera.com, nuestras redes sociales y Al Pie del Deporte por Actual 107.1 FM, con la cobertura en vivo de Everardo Herrera Soto y el respaldo de nuestro equipo y colaboradores presentes en las sedes del torneo.
Patrocinan esta cobertura especial: Pastas Roma, Telecable, BCR, Himplasia, Farmasi, Talco Kirk’s, Café del Valle y Bicsa Leasing.
MÁS INFORMACIÓN
- Haaland contra Kane: el duelo de los goleadores que dominan Europa
- Elegidos los árbitros para la Supercopa entre Alajuelense y Herediano
- Scaloni unió a Messi y Klose tras el récord: la llamada entre dos gigantes de los Mundiales
- Scaloni prepara una excepción histórica: repetiría el once para enfrentar a Suiza

