Kylian Mbappé no solo volvió a marcar. Volvió a hacerlo en el momento en que la presión separa a los grandes jugadores de los futbolistas comunes.
Francia no encontraba la forma de romper a Paraguay en los octavos del Mundial 2026. El partido era cerrado, áspero, incómodo. Hasta que apareció el penal. Y ahí, otra vez, Mbappé convirtió el suspenso en trámite: remate abajo, arquero vencido y clasificación francesa a cuartos de final. Reuters reportó que su penal del minuto 70 le dio a Francia el 1-0 y el pase ante Paraguay, en un partido de enorme exigencia física. (Reuters)
Pero detrás de esa ejecución hay mucho más que talento. Hay una reconstrucción técnica y mental.
Del trauma ante Suiza a una especialidad
El punto de partida fue doloroso. En la Eurocopa 2021, Mbappé falló el penal decisivo ante Suiza y Francia quedó eliminada. Aquella noche lo expuso como nunca. Desde entonces, el capitán francés cambió su relación con los once metros.
Según el análisis de L'Équipe, Mbappé pasó de ser un lanzador potente a un ejecutor más completo: modificó su carrera, varió los perfiles de remate y aprendió a retener más tiempo al portero antes de golpear.
Los números con Francia explican la evolución: de 15 penales con la selección, convirtió 14. El único arquero que logró detenerle uno fue Alexandr Mokin, de Kazajistán, en marzo de 2021. (Talksport)
La técnica: correr, frenar y decidir
El cambio más visible está en la carrera de aproximación. Mbappé ya no llega al balón siempre con la misma velocidad. Arranca con decisión, desacelera en el tramo final y gana una fracción de segundo para leer al arquero.
Esa pausa mínima es clave. Si el portero se vence antes, Mbappé tiene tiempo para abrir el pie, cruzar el disparo o ajustarlo al otro lado. Si el arquero aguanta, la calidad del golpeo le permite rematar fuerte y cerca del poste.
Alexandre Letellier, excompañero suyo en el PSG, explicó a L’Équipe que esa carrera le da tiempo para detectar si el portero anticipa un costado. Ahí aparece la virtud mayor: Mbappé no solo patea fuerte, también interpreta.
El balón que “flota”
Djibril Cissé, exdelantero de la selección francesa, aportó otro detalle técnico muy valioso: Mbappé desarrolló una forma de impacto que hace que el balón “flote”. No es un disparo plano ni una simple colocación. Es una mezcla de potencia, efecto lateral y trayectoria incómoda para el arquero.
Esa técnica exige precisión extrema. Si golpea muy recto, pierde efecto. Si impacta demasiado de costado, pierde potencia. Mbappé encontró un punto intermedio que hace que la pelota viaje fuerte, baja y con una variación sutil.
Por eso muchos penales parecen adivinables en la repetición, pero son dificilísimos en tiempo real.
No tiene un solo penal
Otro secreto es la variedad. Con Francia, según el repaso de L’Équipe, Mbappé no tiene un patrón único: ha rematado seis veces a la derecha del portero, siete a la izquierda y solo una al centro.
Ese reparto impide que los arqueros trabajen con una referencia clara. No es un especialista de un solo ángulo. Puede cambiar según el contexto, el portero y la tensión del partido.
En la final del Mundial 2022, ante Emiliano Martínez, asumió penales de máxima presión y volvió a marcar. FIFA recuerda que Mbappé anotó en dos finales mundialistas, ganó una en 2018 y perdió otra en 2022 ante Argentina en la tanda. (FIFA)
El contraste con el Real Madrid
La historia no fue lineal. En clubes, Mbappé también atravesó dudas. En 2024 falló penales importantes con el Real Madrid, incluido uno ante Athletic Bilbao, el segundo que desperdiciaba en una semana según Reuters. (Reuters)
Ese periodo aceleró su revisión técnica. No se trataba únicamente de practicar más, sino de ajustar la mecánica y recuperar serenidad. En el Madrid entendieron que el problema no era la calidad del golpeo, sino la gestión del momento.
Hoy su registro global sigue siendo de élite: Transfermarkt le contabiliza 65 penales convertidos y 14 fallados en su carrera. (Transfermarkt)
Paraguay intentó sacarlo del partido
El penal ante Paraguay tuvo una dificultad adicional. No fue una ejecución limpia en ambiente cómodo. Hubo demoras, tensión y hasta intentos de alterar el punto de penalti, según reportó la prensa inglesa. Aun así, Mbappé mantuvo la calma y convirtió. (The Sun)
Ese detalle agranda la jugada. No era solo patear. Era resistir el ruido, la espera y la presión de una eliminación posible.
Francia encontró otra arma
Francia sigue siendo una selección de potencia, velocidad y jerarquía individual. Pero en partidos cerrados, como el de Paraguay, necesita resolver detalles. El penal de Mbappé se convirtió en uno de esos recursos diferenciales.
No es casualidad que sea el capitán, el goleador y el encargado de los momentos límite. Su penal ya no es una apuesta. Es una herramienta trabajada.
Mbappé transformó una herida —el fallo ante Suiza— en una especialidad. Hoy patea con más pausa, más lectura, más recursos y una confianza que se nota antes incluso de tocar el balón.
En un Mundial que entra en zona de definición, Francia sabe que tiene muchas armas. Pero una de las más silenciosas y decisivas está a once metros del arco.
⚽🌎 Mundial 2026 por www.everardoherrera.com, nuestras redes sociales y Al Pie del Deporte por Actual 107.1 FM, con la cobertura en vivo de Everardo Herrera Soto y el respaldo de nuestro equipo y colaboradores presentes en las sedes del torneo.
Patrocinan esta cobertura especial: Pastas Roma, Telecable, Himplasia, Farmasi, Talco Kirk’s, Café del Valle y Bicsa Leasing.

