La filosofía de trabajo de Luis Enrique no solo alcanza a las estrellas del terreno de juego. En el París Saint-Germain, el técnico español ha llevado su modelo de exigencia máxima a todos los niveles del club, incluyendo su propio cuerpo técnico y personal de apoyo.
Desde su llegada a París en 2023, el entrenador asturiano ha impulsado una dinámica interna marcada por la presión constante, la competencia y la renovación permanente. Así como rota jugadores para mantener intensidad y rendimiento, también considera que los equipos de trabajo necesitan cambios frecuentes para evitar el desgaste y estimular nuevas ideas.
Luis Enrique cree que realizar aproximadamente dos modificaciones por pretemporada dentro del staff ayuda a mantener la frescura y la competitividad en grupos de trabajo que actualmente pueden superar las veinte personas.
Aunque mantiene una relación sólida con colaboradores históricos como Joaquín Valdés y Rafel Pol —hombres de máxima confianza que lo acompañan desde hace años— el técnico español ha demostrado que nadie tiene el puesto asegurado.
Uno de los casos más comentados fue el de Aitor Unzué, quien había acompañado a Luis Enrique desde la selección española y llegó al PSG como segundo entrenador asistente. Durante la ausencia temporal de Rafel Pol, incluso asumió mayores responsabilidades dentro del equipo técnico. Sin embargo, al inicio de la temporada 2024-2025 abandonó discretamente el club para integrarse al cuerpo técnico del Genoa CFC junto a Patrick Vieira.
La salida llamó especialmente la atención porque Aitor es hijo de Juan Carlos Unzué, histórico amigo y excompañero de trabajo de Luis Enrique en clubes como el FC Barcelona y el RC Celta de Vigo. Internamente, muchos interpretaron esta decisión como una señal de que el entrenador no mezcla relaciones personales con decisiones profesionales.
Otros movimientos dentro del club también han reflejado esta línea de pensamiento. Jean-Luc Aubert, entrenador de porteros del primer equipo, fue enviado inicialmente al equipo reserva antes de terminar saliendo de la institución. Vincent Brunet, analista de video del plantel profesional, pasó posteriormente al equipo sub-23, mientras Denis Lefebvre dejó de trabajar con el primer equipo para asumir responsabilidades en el desarrollo físico de las divisiones menores.
Incluso áreas más discretas, como análisis de datos, fisioterapia y nutrición, han sufrido modificaciones bajo esta política de reorganización constante. El español Juan José Morillas, por ejemplo, dejó su función como nutricionista del primer equipo para asumir una responsabilidad más amplia en todas las secciones deportivas del club.
La metodología de Luis Enrique ha generado admiración y también cierto temor dentro del PSG. Su obsesión por la disciplina, el rendimiento y la adaptación permanente ha consolidado la idea de que cualquier miembro del proyecto puede ser reemplazado en cualquier momento si considera que ya no encaja dentro de la visión colectiva.
Mientras el PSG busca conquistar definitivamente la UEFA Champions League, Luis Enrique mantiene una estructura interna donde la competencia no solo existe entre los futbolistas, sino también detrás de escena.

