
La final del playoff de ascenso a la Premier League entre Southampton y Hull City, programada para el próximo lunes 23 de mayo, se encuentra en duda debido a un presunto caso de espionaje que involucra a los “Saints” y a la solicitud del Middlesbrough para que el club sea expulsado de la competición.
Los hechos se remontan a los días previos a la semifinal del playoff entre Southampton y Middlesbrough, disputada el pasado martes en el St. Mary’s Stadium. Según medios ingleses, un miembro del staff del “Boro” encontró a una persona infiltrada en sus instalaciones grabando una sesión de entrenamiento del equipo.
Posteriormente, se descubrió que el sospechoso formaba parte del equipo de análisis del Southampton y que estaba grabando con su teléfono móvil oculto bajo la sombra de un árbol. Los miembros del Middlesbrough intentaron interceptarlo, pero el presunto espía escapó hacia el cercano club de golf Rockliffe Hall.
De acuerdo con la prensa inglesa, el hombre huyó hasta un baño del club para cambiarse de ropa y luego salió por otra puerta para esconderse en el pueblo cercano de Hurworth.
La situación tomó un giro aún más llamativo cuando se reveló, a través de un correo electrónico, que el club de golf pertenece a Steve Gibson, presidente del Middlesbrough. El “Boro” solicitó los extractos bancarios y dispositivos electrónicos del presunto espía, identificado como William Salt, luego de que este realizara una compra de café en Rockliffe Hall.
Ante esta situación, Middlesbrough, que quedó eliminado tras perder 2-1, presentó una denuncia ante los tribunales deportivos del fútbol inglés. La EFL convocó una audiencia este viernes, en la que compareció el club.
La institución argumentó que la actuación del Southampton “atenta contra la integridad deportiva y la competencia justa. En estas circunstancias, la única respuesta apropiada es una sanción deportiva que impediría al Southampton FC participar en la final de los playoffs del EFL Championship”.
Asimismo, se acordó una nueva audiencia para el 19 de mayo, fecha en la que se presentarán las investigaciones ante una Comisión Independiente.
“La EFL confirmó el jueves que la fecha de la final podría cambiar como resultado de la investigación en curso”, indicó Sky Sports.
Por lo tanto, la final entre Southampton y Hull City permanece en el aire, a la espera de la decisión de la Comisión, que incluso podría dejar fuera al Southampton si se confirma el espionaje, permitiendo que Middlesbrough dispute la final.
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