Más de tres años después de la eliminación de Brasil en el Mundial de Qatar 2022, Adenor Leonardo Bacchi, conocido mundialmente como Tite, decidió hablar abiertamente sobre uno de los momentos más duros de su carrera.
El extécnico de la selección brasileña concedió una extensa entrevista al programa “Abre Aspas”, de Globo Esporte, donde reconoció errores, confesó el fuerte impacto emocional que sufrió tras caer ante Croacia y reveló que atravesó una profunda crisis espiritual después del torneo.
“Me afectó de una manera diferente. Mucho más que otras derrotas. Me preguntaba constantemente: ‘¿Por qué a mí?’. Mi espiritualidad decayó”, confesó el entrenador brasileño.
Brasil llegó al Mundial de Qatar como uno de los grandes favoritos al título. Tite había construido un ciclo muy sólido desde 2016, con una selección dominante en las eliminatorias sudamericanas y una generación liderada por Neymar, Vinicius Jr., Casemiro, Marquinhos y Alisson.
Sin embargo, el sueño terminó en cuartos de final. Brasil vencía 1-0 a Croacia en el tiempo extra gracias a un gol de Neymar, pero el equipo europeo empató a cuatro minutos del cierre y luego avanzó en la tanda de penales.
Uno de los puntos más criticados desde entonces fue precisamente la definición desde los once pasos. Neymar, considerado el mejor ejecutor del equipo, estaba designado para cobrar el quinto penal y nunca llegó a lanzar porque Brasil quedó eliminado antes.
Tite ahora reconoce públicamente que fue un error.
“Todas las críticas son justas. Neymar debió lanzar primero. Me equivoqué”, admitió.
El técnico aclaró que eso no garantizaba la clasificación, pero sí acepta que la decisión estratégica pudo haber sido diferente.
Otro aspecto que marcó aquella noche fue su reacción inmediatamente después de la eliminación. Las cámaras mostraron a los futbolistas llorando sobre el césped mientras Tite caminaba directamente hacia el vestuario sin intentar consolar a sus jugadores.
La imagen generó fuertes críticas en Brasil y el entrenador explicó ahora que fue una reacción emocional y personal.
“Fue instintivo. Sentí un dolor enorme. El partido no hablaba de derrota. Croacia prácticamente no nos había generado peligro”, comentó.
Tite también señaló que volvió a ver el encuentro varias veces y que todavía le cuesta aceptar cómo se escapó aquella clasificación.
El entrenador gaúcho es considerado uno de los técnicos más importantes de la historia reciente del fútbol brasileño. Antes de dirigir a la selección tuvo una extensa carrera en clubes, especialmente en Corinthians, donde alcanzó su mayor éxito.
Con el “Timao” ganó la Copa Libertadores 2012 y posteriormente el Mundial de Clubes derrotando al Chelsea en Yokohama, uno de los títulos más recordados por el fútbol brasileño moderno.
Además pasó por clubes como Internacional, Atlético Mineiro, Palmeiras, Al-Ain de Emiratos Árabes y Gremio.
Con la selección brasileña dirigió entre 2016 y 2022. Ganó la Copa América 2019 y registró una de las mejores campañas eliminatorias de Brasil, aunque quedó marcado por las eliminaciones en los Mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022.
En el plano personal, Tite siempre ha sido identificado como un entrenador profundamente familiar y espiritual. Está casado con Rose Bachi desde joven y tiene dos hijos: Matheus y Gabriel. A lo largo de su carrera evitó escándalos públicos y mantuvo una imagen de perfil bajo, muy distinta al estilo mediático de otros entrenadores brasileños.
Tras dejar la selección, el técnico pasó varios meses alejado del fútbol profesional. Según explicó, necesitaba recuperarse emocionalmente antes de pensar en volver a dirigir.
Ahora, con el paso del tiempo, Tite parece dispuesto a mirar hacia atrás con más serenidad. Pero la herida de Qatar sigue abierta.
Y entre todas las decisiones que aún persiguen al entrenador, hay una que él mismo reconoce como inevitable: Neymar debió lanzar el primer penal.

