Gerard Piqué, exjugador del Barcelona y actual propietario del FC Andorra, fue sancionado este miércoles con dos meses de suspensión y seis partidos por “violencia leve”, luego de una acalorada discusión con un árbitro.
Los hechos ocurrieron la semana pasada, cuando el Andorra perdió 0-1 ante el Albacete en un partido de Segunda División, un resultado que no favoreció a ninguno de los dos equipos.
Sin embargo, lo que parecía ser un encuentro normal terminó en una fuerte discusión. Así lo reflejó el árbitro en su informe, donde señaló que tanto Piqué como miembros del cuerpo técnico y jugadores se enfrentaron al equipo arbitral.
Ante esto, el Comité Disciplinario de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) indicó que Piqué ha sido “suspendido por dos meses por actos notorios y públicos que atentan contra la dignidad y el decoro deportivo, en base a los hechos recogidos en el acta arbitral”.
Asimismo, el exjugador fue sancionado con “seis partidos por actos que suponen violencia leve hacia los árbitros”.
El árbitro explicó que Piqué le dijo que “se marchara escoltado para que nadie le agrediera” luego de quejarse por las decisiones arbitrales.
“En otro país te pegarían, pero aquí en Andorra somos un país civilizado”, añadió el ex futbolista.
Por su parte, Piqué afirmó a través de sus redes sociales que el club había solicitado de manera formal que el árbitro, Alonso de Ena Wolf, no les arbitrara más, tanto en partidos como local como de visitante.
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