
A poco más de un mes del inicio del Mundial 2026, la FIFA ha puesto sobre la mesa una modificación clave en el reglamento disciplinario: una nueva gestión de las tarjetas amarillas con el objetivo de asegurar la presencia de jugadores importantes en las etapas decisivas del torneo.
La propuesta surge en el contexto del nuevo formato de la Copa del Mundo, que por primera vez contará con 48 selecciones y añadirá una ronda adicional, los Dieciseisavos de Final. Este cambio ha obligado al organismo rector del futbol mundial a replantear ciertas normas para adaptarse a un calendario más extenso y exigente.
Prioridad al espectáculo y la continuidad
El eje de la iniciativa consiste en eliminar las tarjetas amarillas acumuladas durante la fase de grupos antes del inicio de la etapa de eliminación directa. De esta forma, los futbolistas comenzarían los Dieciseisavos de Final sin antecedentes disciplinarios, reduciendo el riesgo de suspensiones en los encuentros más relevantes.
En ediciones anteriores, un jugador era suspendido tras acumular dos tarjetas amarillas en distintos partidos. Para evitar ausencias en instancias finales, la FIFA aplicaba una “amnistía” a partir de los Cuartos de Final. Sin embargo, con el nuevo planteamiento, este beneficio se adelantaría, permitiendo que los jugadores lleguen limpios desde la primera ronda eliminatoria.
¿Cómo funcionaría la nueva regla?
La modificación no elimina las tarjetas amarillas, sino que redefine el momento en que se borran. Tras los tres partidos de la fase de grupos, aquellos jugadores que hayan recibido una sola amonestación verían eliminado ese antecedente antes de disputar los Dieciseisavos de Final.
A partir de ahí, se mantendría el esquema tradicional: una nueva amnistía entraría en vigor desde los Cuartos de Final para los futbolistas que avancen a las Semifinales.
Dado que el Mundial 2026 incrementará el número de partidos, también aumentan las probabilidades de sanciones disciplinarias. En ese sentido, la implementación de una doble amnistía busca equilibrar el rigor arbitral con la necesidad de mantener a las principales figuras en competencia.
Impacto en el juego
La medida ha sido bien recibida en términos generales por jugadores y cuerpos técnicos, quienes ven en esta propuesta una solución a un problema recurrente: perderse partidos clave por acumulación de tarjetas en fases tempranas.
En torneos anteriores, varios futbolistas llegaron a instancias avanzadas condicionados por el riesgo de suspensión. Con este ajuste, la FIFA pretende garantizar que los protagonistas más destacados permanezcan activos durante más tiempo, elevando así el nivel competitivo y el atractivo del torneo.
Un Mundial histórico
El Mundial 2026, que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá, marcará un antes y un después en la historia del futbol. Además del formato ampliado, tendrá un arranque simbólico: el Estadio Azteca albergará el partido inaugural el 11 de junio, con la selección mexicana enfrentando a Sudáfrica.
Con estas modificaciones, la FIFA busca adaptarse a un torneo más largo sin sacrificar el espectáculo. Ahora, la atención se centra en cómo jugadores y entrenadores ajustarán sus estrategias en una Copa del Mundo que promete ser más demandante, pero también más abierta para que las grandes figuras brillen hasta las últimas instancias.
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