El equipo de Tottenham recibió otro golpe durísimo en un tramo decisivo de la temporada: perdió a Xavi Simons, una de sus piezas más desequilibrantes en ataque, quien no podrá jugar el Mundial con Países Bajos.
El volante de 23 años de edad se lesionó durante el triunfo del sábado frente a Wolverhampton. En una jugada sobre la banda izquierda, fue a disputar una pelota con Hugo Bueno y su rodilla derecha quedó trabada en el césped del Molineux Stadium. Los gritos desesperados y las lágrimas en los ojos del neerlandés generaron preocupación y presagiaron lo peor.
Los estudios médicos realizados en las últimas horas confirmaron lo que ya todos imaginaban en Londres. El neerlandés sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha, que demandará una larga recuperación de, al menos, ocho meses y que lo dejará afuera tanto del cierre del campeonato inglés (con el equipo en zona de descenso) como de la próxima Copa del Mundo.
La noticia fue anunciada por el propio mediocampista a través de sus redes sociales, donde compartió un mensaje cargado de dolor tras conocer el diagnóstico: “Dicen que la vida puede ser cruel y hoy se siente así. Mi temporada ha llegado a un final abrupto y solo estoy tratando de procesarlo. Honestamente, tengo el corazón roto. Nada de esto tiene sentido”.
Y siguió su emotivo escrito: “Todo lo que he querido hacer es luchar por mi equipo y ahora la habilidad de hacerlo me ha sido arrebatada... junto con la Copa del Mundo. Representando a mi país este verano... simplemente se fue. Llevará tiempo encontrar la paz con esto, pero seguiré siendo el mejor compañero de equipo que pueda ser. No tengo ninguna duda de que juntos ganaremos esta pelea. Voy a recorrer este camino ahora, guiado por la fe, con fuerza, con resistencia, con creencia, mientras cuento los días para volver ahí fuera. Tengan paciencia conmigo”.
Aunque en Qatar 2022 tuvo una participación limitada, su rol creció notablemente en el seleccionado naranja. En aquella cita máxima, apenas sumó siete minutos en los octavos de final ante Estados Unidos, pero luego comenzó a ganar terreno con el ciclo de Ronald Koeman.
Desde la eliminación frente a la Selección Argentina en cuartos de final, el ex Barcelona disputó 33 partidos con Países Bajos, marcó seis goles y acumuló 2.091 minutos. Si bien alternó titularidades con ingresos desde el banco en las Eliminatorias, se había convertido en una alternativa importante para el entrenador neerlandés.

