
El pasado 21 de abril se cumplieron 20 años del fallecimiento de Telê Santana, una de las figuras más influyentes en la historia del fútbol brasileño. Ídolo del Fluminense como jugador, donde fue apodado “Fio de Esperança” por su físico delgado, fue como entrenador donde alcanzó la inmortalidad.
A lo largo de 27 años en los banquillos, Telê conquistó títulos con Fluminense, Atlético Mineiro, Grêmio y, sobre todo, con el São Paulo, club en el que firmó su etapa más gloriosa con dos Copas Libertadores y dos Copas Intercontinentales. Además, dirigió a la selección brasileña en los Mundiales de 1982 y 1986, siendo especialmente recordado el primero por el brillo de su juego, a pesar de no haber conseguido el título.
De ídolo en Fluminense a formador de equipos
Nacido en Itabirito, Minas Gerais, Telê llegó al Fluminense en 1949 para jugar en juveniles. Dos años más tarde ya era campeón carioca con el primer equipo. Repitió el logro en 1959 y sumó títulos como el Torneo Río-São Paulo (1957 y 1960) y la Copa Río de 1952.
Hasta hoy, es el tercer jugador con más partidos en la historia del club (559) y el quinto máximo goleador (164 tantos). También defendió a Guarani, Vasco y Madureira, y recibió el premio Belfort Duarte por completar más de diez años sin ser expulsado.
Fue en el propio Fluminense donde inició su carrera como entrenador, primero en juveniles y luego en el primer equipo, conquistando el Campeonato Carioca de 1969 y sentando las bases de equipos campeones a inicios de los años 70.
Un paréntesis inesperado: de futbolista a heladero
Entre su retiro como jugador y su inicio como técnico, Telê vivió una etapa poco conocida: fue heladero. Junto a su hermano abrió una heladería en Río de Janeiro, utilizando una receta familiar heredada de un tío. Fue allí donde dirigentes del Fluminense lo contactaron para ofrecerle dirigir las divisiones juveniles.
El primer campeón del Brasileirão
Telê Santana también dejó su huella en el Atlético Mineiro. Llegó en 1970 y rápidamente cortó la hegemonía del Cruzeiro en el estado. En 1971, lideró al club al primer Campeonato Brasileño de la historia, organizado por la entonces CBD, tras imponerse en un triangular final ante São Paulo y Botafogo.
Volvería a conquistar el Campeonato Mineiro con el club en 1988.
Romper sequías y hacer historia
En Grêmio replicó su capacidad de reconstrucción. El equipo llevaba ocho años sin títulos estatales y, bajo su mando, volvió a ser campeón en 1977, venciendo a su clásico rival Internacional.
Con títulos en Río de Janeiro, Minas Gerais, Rio Grande do Sul y São Paulo, Telê se convirtió en el único técnico en ganar en las cuatro principales plazas del fútbol brasileño.
La selección y el arte del fútbol
En 1979 asumió como seleccionador de Brasil. Su equipo de 1982, con figuras como Zico, Sócrates, Falcão y Júnior, es considerado uno de los mejores de todos los tiempos por su estilo ofensivo y vistoso. Aunque cayó ante Italia, esa selección marcó una época e influyó en generaciones posteriores, incluyendo entrenadores como Pep Guardiola.
Repitió experiencia en el Mundial de 1986, donde Brasil fue eliminado por Francia en cuartos de final. Cerró su ciclo con la “Canarinha” con un notable 77,9% de efectividad en 53 partidos.
Resurgir y consagración en São Paulo
Tras las críticas por no ganar el Mundial, Telê fue etiquetado injustamente como “pé frio”. Incluso pensó en retirarse en 1989. Sin embargo, en 1990 aceptó dirigir al São Paulo, en lo que sería el capítulo más exitoso de su carrera.
En seis años ganó 10 títulos, incluyendo el Brasileirao de 1991, dos Libertadores (1992 y 1993) y dos Copas Intercontinentales. Se convirtió en el entrenador más ganador de la historia del club y en un ídolo absoluto de la afición.
El final de una carrera legendaria
En 1996 sufrió problemas de salud que lo alejaron definitivamente del fútbol. Intentó regresar en 1997 con Palmeiras, pero no logró retomar la actividad. Fue el cierre de una trayectoria que dejó una huella imborrable.
En 2022, una encuesta entre más de 100 entrenadores lo eligió como el mejor técnico de la historia del fútbol brasileño, por delante de nombres como Zagallo y Felipão.
Un legado eterno
Telê Santana no solo ganó títulos: ayudó a definir la identidad del fútbol brasileño. Su apuesta por el talento, el juego ofensivo y la estética lo convirtió en el máximo exponente del “jogo bonito”. Dos décadas después de su partida, su influencia sigue viva en cada equipo que apuesta por el espectáculo sin renunciar a la competitividad.
MÁS INFORMACIÓN
- José Giacone: "Tenemos un plantel muy competitivo y se presentan muchas injusticias" (VIDEO)
- Zico y Júnior: una amistad legendaria que trasciende el fútbol y llega al cine
- Croacia 2026: experiencia, renovación y un líder eterno rumbo al Mundial
- El 'shot' secreto del Real Madrid: qué contiene, cómo funciona y cómo conseguir la bebida anti-calambres que usan los cracks

