La llegada del belga Vincent Kompany al Bayern de Múnich en julio de 2024 no solo trajo cambios tácticos, sino también una forma distinta de gestionar el ambiente dentro del equipo.
El técnico belga ha incorporado la música como parte habitual de los entrenamientos, una práctica que rápidamente fue adoptada por el vestuario y que incluso cuenta con respaldo científico.
Desde su etapa en el Anderlecht, Kompany ya mostraba su interés por generar un entorno positivo. En el verano de 2019, durante una sesión abierta a la prensa, sorprendió al contratar a un vendedor de helados para atender a los periodistas en medio de una ola de calor. Un gesto simbólico que refleja su filosofía: crear un ambiente cercano y familiar en sus equipos.
Ese mismo enfoque lo ha trasladado a Múnich. En el Bayern, el entrenador ha abierto entrenamientos al público, organizado actividades como barbacoas y jornadas de helados, y ha convertido la música en parte esencial del calentamiento. Un gran altavoz acompaña las sesiones, muchas veces llevado por Michael Olise al ingresar al campo.
Olise y Musiala, los DJs del vestuario
Dentro del grupo, la música también tiene protagonistas. Jamal Musiala y Olise suelen encargarse de elegir las canciones, actuando como DJs del equipo. Entre los artistas que suenan en los entrenamientos destacan figuras como Playboi Carti, Ayo Jay y Sabrina Carpenter.
La dinámica no es nueva. En Anderlecht, el equipo que ganaba los partidos de práctica elegía la lista musical del día siguiente. En Baviera, aunque el sistema es distinto, el objetivo se mantiene: generar un ambiente positivo donde los jugadores se sientan cómodos.
El impacto se percibe en el vestuario. “Somos como una familia”, afirmó recientemente el portero Sven Ulreich en la web del club, próximo rival del PSG en las semifinales de la Liga de Campeones (28 de abril y 6 de mayo).
Un método respaldado por la ciencia
Más allá de lo anecdótico, el uso de la música en el entrenamiento tiene sustento científico. Según Emmanuel Bigand, profesor de psicología cognitiva del Instituto Universitario de Francia, diversos estudios han demostrado que la música influye en la preparación física y psicológica antes, durante y después del ejercicio, además de favorecer la recuperación.
En el caso específico del calentamiento, el especialista explica que la música permite sincronizar los cerebros de los jugadores, fortaleciendo la cohesión social. Esto facilita procesar la información del juego de manera conjunta, algo clave en deportes de equipo donde las decisiones deben tomarse en cuestión de milisegundos.
Influencia que trasciende el Bayern
La práctica también ha sido adoptada por Julian Nagelsmann en la selección de Alemania, reflejando la expansión de este enfoque.
Kompany, por su parte, defiende la lógica detrás de su método. En declaraciones a la Bundesliga en agosto de 2024, explicó que los jugadores ya utilizan música en entrenamientos bajo techo durante el invierno, por lo que considera natural replicar esas condiciones al aire libre. “Puede parecer revolucionario, pero es perfectamente lógico”, señaló.
Incluso dentro del club recuerdan que las franquicias de la NFL que jugaron en el Allianz Arena en 2022 y 2024 también calentaban con música, lo que refuerza la idea de que el Bayern simplemente se adapta a tendencias modernas.
Un estilo que conecta con la nueva generación
El perfil de Kompany, cercano y actualizado, parece encajar con las nuevas generaciones de futbolistas. Su vestimenta informal y su afinidad con los gustos musicales del grupo —especialmente el rap— refuerzan esa conexión.
Más que una simple innovación, la música se ha convertido en una herramienta de gestión, cohesión y rendimiento en el Bayern Múnich. Un detalle que, lejos de ser superficial, refleja una tendencia creciente en el fútbol moderno.
La pasión en el #AllianzArena #BayernMúnich | 📹 @abo.munich pic.twitter.com/uhN2WSXk3K
— Everardo Herrera (@alpiedeldeporte) April 25, 2026

