Con el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026 a la vuelta de la esquina, cada lesión, por más mínima que sea, mantiene en vilo a las selecciones, sobre todo si se trata de figuras.
En el duelo entre Barcelona y Celta de Vigo en Camp Nou por la fecha 33 de La Liga, Lamine Yamal encendió las alarmas de España y Joao Cancelo las de Portugal.
Cerca del final del primer tiempo, la joven estrella se metió en el área a pura gambeta, fue derribado por una fuerte infracción de Yoel Lago por el que el árbitro José Luis Munuera Montero sancionó penal. El encargado de ejecutar fue el propio Lamine, que la cruzó y convirtió. Sin embargo, su reacción fue la que preocupó a todos.
El delantero de 18 años no solo no festejó sino que además, apenas pateó, miró para el banco de suplentes e hizo el típico gesto para pedir el cambio antes de desplomarse en el piso.
Los médicos ingresaron a atenderlo y finalmente abandonó el campo de juego. Para tranquilidad del equipo Culé y de la Roja, se fue al vestuario caminando sin ayuda. Según informaron medios españoles, se trataría de una molestia muscular en la ingle derecha.
Previamente, antes de las media hora de juego, quien había tenido que salir fue Joao Cancelo. El portugués, otra de las piezas clave en el elenco de Hansi Flick, quedó sentido, se tocó su rodilla derecha y el médico indicó que debía ser reemplazado, sumando no solo otra preocupación para Barcelona sino que también para Portugal.
Barcelona terminó ganando 1-0 y acaricia el título de la Liga española con 82 puntos. Real Madrid es segundo con 73.
La Selección de España integra el Grupo H junto a Uruguay, Arabia Saudita y Cabo Verde.

