La Selección de Panamá visitó este viernes a Sudáfrica y empató 1-1 en duelo amistoso.
En el Estadio Moses Mabhida, de la ciudad de Durban, los "Bafana Bafana" se plantaron con un 4-4-2 alternando con un 4-2-3-1 y se adueñaron del balón, en parte también cedido en lapsos por los panameños replegados. Con un futbol definido por la velocidad más que por la técnica, los africanos encontraban huecos entre líneas y cargaron su ofensiva sobre todo por el costado izquierdo para generar peligro.
Los de Hugo Bross tuvieron oportunidades claras, quedando mano a mano o con poca marca; sin embargo, la puntería no estaba fina o Luis Mejía le hacía honor a su apodo, "Manotas", para tapar las llegadas a su portería, hasta que tuvo que ser sustituido por Orlando Mosquera poco antes de terminar la primera parte por una lesión.
Los canaleros no se quedaban con los brazos cruzados. Apostaron por la verticalidad y buscar a Cecilio Waterman en pases largos filtrados, aprovechando muchas desatenciones de la zaga local, descolocada en varios lapsos del partido. La escuadra de Thomas Christiansen fue la que abrió el marcador, tras arrebatar el balón en un error en la salida sudafricana y aprovechando el caos en la defensa de los de amarillo y verde,
Sudáfrica, respaldada por su gente, no se vino abajo con el gol en contra, aunque parecían entrar las dudas para ejecutar su juego. La aceleración e insistencia seguía presente en el campo y los embistes eran realizados en gran parte por los referentes, Lyle Foster o Tshepang Moremi. La velocidad de la que México tendrá que cuidarse no solo era desplegada en carrera, sino en la construcción desde el centro para abrir la cancha y terminar con centros, receta que les sirvió para empatar en el segundo tiempo por conducto del dorsal 7, Oswin Appollis, al 48’.
Hacia el cierre del partido, ambas escuadras trataron de ir por el triunfo, con jugadas claras desaprovechadas por ambos conjuntos en un final de ida y vuelta, donde los locales mostraron ligeramente más empeño en sacar un resultado favorable.
El 1-1 no se movió de la pizarra.

