El exfutbolista y entrenador argentino nacionalizado uruguayo, Gustavo Matosas, pasó de estar en lo más alto en su carrera como entrenador a sucumbir estrepitosamente.
Nadie niega que el León de Matosas en México deslumbró con su juego y el hambre de triunfo que logró imprimir a esos jugadores, el asunto es que eso mismo no pudo hacerlo ni en América ni en Atlas ni en la selección de Costa Rica ni en el Atlético de San Luis.
El entrenador uruguayo salió de León en 2014. Llegó precedido de haber sido bicampeón con La Fiera, un logro de mucho mérito, pero desde que aterrizó en Coapa lo hizo hablando bonito con conceptos como “el que tiene alma y corazón de vencedor, siempre se pone la vara alta y la tuve en Querétaro y León; mi estilo es algo que nunca voy a cambiar, trato de plasmar en la cancha lo que me gusta ver del equipo. Si subes mucho la cobija se destapan los pies, si la bajas, se destapa el cuello, si los pies son la defensa, prefiero que la cobija esté destapada en los pies, porque a mí me gusta atacar. Yo disfruto eso”.
El uruguayo completó el torneo y se fue con una Concachampions bajo el brazo, no pudo seguir en América porque pretendía hacer una revolución, traer jugadores a su gusto y no los del proyecto directivo. Se fue sin haber hecho un equipo espectacular.
En Atlas, más de lo mismo, endulzó el oído de directivos, porque Matosas seducía en su discurso y aún le cobijaba lo hecho por León. No completó el torneo, porque el discurso no llegó al campo de juego y los resultados fueron muy pobres.
Y situaciones similares le pasaron en el Al-Hilal de Arabia, Cerro Porteño de Paraguay, Estudiantes de la Plata de Argentina y la selección de Costa Rica, a la que dejó botada, porque según él extrañaba el trabajo diario y el día a día y en un puesto de seleccionador se aburría.
Un total fiasco su paso por Costa Rica.
En 2019 llegó al Atlético de San Luis, pero unos meses después de su fichaje salieron a la luz unos audios en los que se le acusaba de corrupción para la contratación de jugadores en su etapa en León.
Esa mancha lo marcó y nunca más pudo volver a surgir.
ACTUALIDAD
Gustavo Matosas se desempeña actualmente como director deportivo del club Danubio en Uruguay.
Desde mediados de 2025, ocupa el cargo de director deportivo, donde ha liderado la planificación de refuerzos y la evaluación del plantel.
Interinato como Entrenador: En agosto de 2025, asumió de forma interina la dirección técnica de Danubio tras la salida de Juan Manuel Olivera. Aunque inicialmente no planeaba volver a los banquillos, aceptó el reto para estabilizar al equipo mientras se designaba a un nuevo técnico. Ese fue su último trabajo como entrenador.
Gustavo tiene 58 años de edad.

