República Checa avanzó a la ronda final del repechaje de Europa tras igualar 2-2 en los 120 minutos e imponerse en penales 4-3 a Irlanda.
Al minutos 7, Irlanda tuvo dos ocasiones para asustar a los checos. Nathan Collins sacó un potente remate desde la medialunas que se estrelló en el travesaño de Matej Kovar. Luego en un tiro de esquina cabeceó desviado.
Pasado el primer cuarto de hora se dio la primera polémica de la noche en Praga. Vladimir Darida quiso despejar y llego al mismo tiempo que Collins. El árbitro sueco Gleenn Nyberg acudió al VAR y sancionó la pena máxima que Troy Parrott cambió para el 1-0 al 19’.
Los irlandeses ampliaron la ventaja al 23’ luego de otra desafortunada acción de los checos. Un tiro de esquina desde la derecha fue cabeceado por Jack Taylor y Vladimir Coufal intentó despejar de cabeza, pero el balón dio en el travesaño y terminó dandole en la espalda a Kovar para el 0-2.
Los locales sintieron el golpe, pero en una jugada inexplicable consiguieron descontar. Ryan Manning tomó de la camiseta a Ladjslav Krejci dentro del área y el sueco Nyberg no dudo en señalar penal. Patrik Schickk no perdonó el 1-2 al 27’.
Para la etapa complementaria, los dos equipos tuvieron sus ocasiones para marcar. Los locales probaron con un cabezazo de Krejci que Caoimhin Kelleher manoteó a tiro de esquina. Más tarde, Jayson Molumby intentó el 1-3, pero el palo le negó el tanto.
Irlanda pudo liquidar todo en un frentazo de Parrott que Kovar desvió contra su palo izquierdo. El premio al esfuerzo del arquero se vio en el área opuesta cuando República Checa puso el 2-2 con un frentazo de Krejci.
Tras 90 minutos reglamentarios, jugaron media hora más de suplementario y no se sacaron ventajas. Por eso mismo todo se decidió desde el punto de penal.
Penales
Troy Parrott empezó pateando para la visita y no falló. Al rato Krejci emparejó todo.
Irlanda siguió firme en la definición con un derechazo de Adam Idah que no pudo sacar Kovar por poco. Sin embargo, República Checa apostó a la experiencia y Tomas Soucek también acerto.
Robbie Brady con un zurdazo al palo más lejano de Kovar puso las cosas 3-2 para Irlanda. Y luego fue el momento épico para Kelleher que le tapó el débil remate a Mojmír Chytil. Lo cierto es que luego todo volvió a acomodarse.
Kovar le tapó el derechazo a Finn Azaz y el que llevó tranquilidad para el dueño de casa fue el experto del Bayer Leverkusen. Con una pausa en el camino, Schick la acomodó con tranquilidad al palo derecho de Kelleher.
Alan Brown remató el quinto disparo para la visita y Kovar voló para evitar la caída de su valla. Y el resto fue historia cuando Jan Kliment puso el 4-3 final desde los doce pasos.
República Checa se jugará su boleto al Mundial frente a Dinamarca.
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