No son buenos días los que transitan los aficionados de Tottenham en Inglaterra.
Es que, con el equipo deambulando por la zona baja de la Premier League, el fantasma del descenso aparece en el horizonte. Así, los Spurs tomaron una contundente decisión: extenderán el plazo para que los seguidores renueven sus abonos, para que sepan si el equipo estará o no en la Primera División en la próxima temporada.
Actualmente, Tottenham está en la decimosexta posición, a un punto de la zona de relegación. Así, a nueve partidos del final de la temporada, la posibilidad del descenso es muy alta. Ante esto, la directiva del conjunto londinense decidió estirar el plazo para la compra de abonos, de manera tal que sus hinchas tengan tiempo de saber si el equipo competirá en la Premier League o en el Championship durante la próxima temporada.
Este no es un detalle menor, dado que los aficionados de los Spurs ganan el segundo abono más caro de la liga inglesa. Ante esto, el club emitió un comunicado en el que reconocieron la gravedad de la situación y decidieron estirar el plazo de marzo a junio, para la confirmación de abonos.
"Reconocemos la gravedad de la situación actual de nuestro equipo masculino en la liga y, tras conversaciones, podemos confirmar que el período de renovación para la temporada 2026/27 se mantendrá abierto por un período extendido hasta el domingo 7 de junio para garantizar que los aficionados tengan plena claridad sobre la próxima temporada antes de renovar", expresa el comunicado.
La realidad es que el presente deportivo de Tottenham es pésimo, con nueve derrotas en los últimos 15 partidos de local. En una de esas derrotas, ante Crystal Palace, los fanáticos incluso se retiraron en el entretiempo. Claro, no es para menos: no ganaron nunca de local en lo que va del año.
La buena noticia dentro de tantas malas para Tottenham es que todavía debe jugar ante Nottingham Forest y Leeds, dos que se ubican arriba y abajo de ellos. Así, esos encuentros prácticamente serán un mano a mano para saber quién se salva y quién coquetea demasiado cerca con el descenso.

