El fútbol inglés ha sido testigo del declive de varios de sus clubes histórico, pero pocas caídas resultan tan abruptas y dolorosas como la del Sheffield Wednesday. Fundado en 1867, el conjunto de Hillsborough es el cuarto club más antiguo del país y uno de los miembros fundadores del balompié inglés.
Apenas en febrero, el Wednesday ha consumado su descenso a League One, firmando el registro más prematuro en la historia de la Football League. Supera así el récord negativo que ostentaba el Stockport County, que perdió la categoría en marzo de 2002 con 26 puntos. Esta vez, la sentencia llegó incluso antes, convirtiendo el hundimiento en un hito histórico… para mal.
La debacle no se gestó de la noche a la mañana. En enero de 2015, el empresario tailandés Dejphon Chansiri asumió la propiedad del club con la promesa de devolverlo a la Premier League, categoría que no pisa en todo el siglo XXI. Más de una década después, el proyecto ha derivado en una crisis institucional y deportiva sin precedentes.
Los impagos a jugadores, miembros del cuerpo técnico y empleados del club encendieron todas las alarmas. La English Football League actuó de oficio e impuso inicialmente una deducción de 12 puntos al inicio de la temporada, ampliada posteriormente hasta los 18 tras declararse la entidad en bancarrota. La sanción fue acompañada de una inhabilitación de tres años para Chansiri, quien no podrá adquirir ni presidir ningún club inglés en ese periodo.
“Las sanciones tanto al club como al Sr. Chansiri pueden confirmarse después de que las partes llegaran a un acuerdo sobre la sanción apropiada, que fue posteriormente ratificado por el presidente de la comisión disciplinaria independiente designada”, comunicó la EFL.
En lo deportivo, el golpe fue definitivo. Una racha terrorífica de diez derrotas consecutivas en Championship, con apenas una victoria en toda la temporada, dejó al equipo sin margen de reacción. El descenso era cuestión de tiempo; el único aliciente para la afición era retrasarlo lo máximo posible. No fue así.
El destino quiso añadir un matiz aún más cruel al desenlace. El Sheffield Wednesday certificó su caída en Bramall Lane, estadio de su eterno rival, el Sheffield United. La escena fue tan simbólica como dolorosa. Desde la grada local hubo celebraciones y cierto ‘recochineo’ ante la tragedia del vecino.
Chris Wilder, técnico del United, mostró una mezcla de comprensión y competitividad: “No descendieron hoy. Perdieron a todos sus jugadores al inicio de la temporada. Han tenido que jugar con jóvenes a los que no les correspondía vivir esto”. Aunque también fue claro: “No me resulta placentero porque también lo he vivido. Pero así es este negocio y estamos contentos de haberlo cumplido”.
Del lado del Wednesday, la resignación fue evidente. “Es muy triste que haya pasado aquí y lo es más todavía que un club como el Sheffield Wednesday haya perdido la categoría a mes de febrero”, reconoció el entrenador Henrik Pedersen. El capitán Liam Palmer fue aún más gráfico: “La escritura estaba en la pared desde hace mucho tiempo. Pero que el clavo final en el ataúd sea aquí es decepcionante para todas las personas asociadas al club”.
Con 13 jornadas aún por disputarse en Championship, el calendario se presenta como una prolongación del sufrimiento. Pedersen intenta mantener el foco competitivo: “Desde el lado futbolístico y cultural, no podemos bajar nuestros estándares. Debemos seguir compitiendo”.
La historia reciente del Sheffield Wednesday ya está escrita. Uno de los miembros fundadores del fútbol inglés, cuatro veces campeón de liga y símbolo del norte industrial, protagoniza el descenso más prematuro y triste que se recuerda en la Football League. Un gigante histórico que, al menos por ahora, camina por el oscuro túnel de League One.
MÁS INFORMACIÓN
- "Muy tranquilo, todo muy bien. Va a ser todo espectacular", dijo Infantino sobre el Mundial en México
- FECOCI informa paso a seguir con Selección de Ciclismo tras accidente de Andrey Amador
- Este miércoles será clave para la elección del nuevo técnico de 'La Sele'
- Cartaginés cuenta con tres dudas para el encuentro ante el Vancouver Whitecaps

