La Selección de Argelia se clasificó para los cuartos de final de la Copa África ante una combativa República Democrática del Congo gracias a un gol de Adil Boulbina en el último minuto de la prórroga.
El tanto desató una fuerte polémica por motivos completamente ajenos al ámbito deportivo. Seguramente fruto del desconocimiento, su compañero Mohamed Amoura se burló de un héroe nacional del Congo, asesinado en 1961 por su lucha para conseguir la independencia de su país y posteriormente exhumado, descuartizado y disuelto en ácido.
Uno de los grandes protagonistas de esta Copa África, que abrirá los cuartos de final con un atractivo Mali-Senegal, ha sido la RD del Congo. Sin embargo, su gran 'estrella' no ha sido ningún futbolista. El aficionado Michel Kuka Mboladinga ha sido quien se ha robado todos los focos por su peculiar manera de animar a su equipo: sin cantar ni animar, manteniéndose inmóvil durante los 90 minutos de cada partido, como una estatua, realizando un saludo con la mano derecha.
Mboladinga lució en los cuatro partidos distintos trajes coloridos, cuidando todos los detalles: corbata bien colocada, esmoquin perfectamente abrochado e incluso un pañuelo dispuesto con mimo. El motivo no era otro que emular al político Patrice Lumumba y rendir homenaje a su figura, considerado héroe nacional en la RD del Congo por su incansable lucha para liberar al país de la colonización belga.
Héroe del pueblo congoleño
Patrice Lumumba nació el 2 de julio de 1925 en Onalua, territorio de Katako-Kombe, en el Congo Belga. Fue un líder anticolonialista congoleño que creó el Movimiento Nacional Congoleño (MNC) para que la RD del Congo fuera totalmente independiente de Bélgica. Una causa que lo llevó primero a la cárcel, en innumerables ocasiones, y después a una muerte cruel, difícilmente comparable con lo que sufrió una vez ya enterrado.
Sea como fuere, su lucha dio sus frutos el 30 de junio de 1960, cuando la República Democrática del Congo logró independizarse de Bélgica, eso sí, con una importante factura: asumir la deuda externa del país europeo. El Congo celebró sus primeras elecciones libres inmerso en una grave crisis económica heredada, y las ganó el MNC, por lo que Lumumba fue consagrado como el primer ministro de la historia del país. Un discurso no previsto en la agenda oficial, en el que visibilizó la extrema represión sufrida por parte de Bélgica, le condenó para siempre.
Bélgica envió a su ejército a la zona para mantener el control económico del Congo y sostener el Estado de Katanga, por lo que Lumumba reclamó ayuda a las Naciones Unidas. Ante la negativa del ejército belga a evacuar la región a petición de la ONU y la posterior 'borrada' de las Naciones Unidas a intervenir, Lumumba solicitó apoyo a la Unión Soviética. En plena Guerra Fría, Estados Unidos decidió entonces intervenir en el conflicto.
Asesinado y tratado como un trofeo de caza
Bélgica y Estados Unidos presionaron al presidente Joseph Kasavubu para derrocar a Lumumba y el 5 de septiembre de 1960 fue destituido a la fuerza para darle el poder a Joseph_Desiré Mobutu, futuro dictaro de Zaire y el 17 de enero de 1961 Lumumba fue asesinado junto a sus dos seguidores más fieles. Enterrado en un pozo, en la jungla, días después lo desenterraron, lo cortaron en pedazos y lo disolvieron en ácido. Eso sí, unos polícias belgas decidieron guardarse un recuerdo, un diente de oro para exhibir como un trofeo. En 1999, Gerard Soete, uno de los protagonistas de la profanación, confesó haberse adjudicado otro diente y dos dedos que nunca salieron a la luz.
Por todo ello, Lumumba es considerado un héroe nacional, y Michel Kuka Mboladinga decidió aprovechar el fútbol para rendirle homenaje y visibilizar su historia. Cuando Amoura se plantó ante él para imitar su gesto y lanzarse al suelo, como si fuera a dormir, en tono de burla, el acto resultó profundamente ofensivo para muchos congoleños. Porque esos segundos de gloria, seguramente fruto del desconocimiento, removieron décadas de dolor de todo un pueblo.
La disculpa de Amoura
Por ello, el propio jugador se disculpó públicamente. "El partido contra el Congo fue un gran encuentro, muy intenso, con mucha tensión y emoción en el campo. Quiero aclarar una cosa: en ese momento, no era consciente de lo que representaba la persona o el símbolo que había en las gradas. Simplemente quería bromear, con buen ánimo, sin malas intenciones ni deseo de provocar a nadie. Respeto a Congo y a su equipo. Sinceramente, les deseo lo mejor y espero que se clasifiquen para el Mundial. Si mi actitud pudo malinterpretarse, lo lamento sinceramente, porque esa no era en absoluto mi intención. Sigo centrado en el campo y en representar a mi país con orgullo", publicó.

