
Los ciudadanos no pudieron conseguir la victoria en el inicio del 2026 y el ‘pinchazo’ de los de Manchester se celebra desde la capital inglesa.
En un duelo que prometía emociones y una prueba más para las aspiraciones al título, el Manchester City salió del Stadium of Light con un sabor agridulce tras empatar 0-0 frente al Sunderland en la jornada 19 de la Premier League.
El partido, disputado el 1 de enero de 2026, dejó a los Ciudadanos incapaces de romper la sólida defensa de los Black Cats, en un encuentro marcado por la intensidad táctica, las oportunidades desperdiciadas y una actuación destacada de los porteros.
Desde el primer silbatazo, Manchester City buscó imponer su estilo de juego dominante con la posesión del balón y acercamientos constantes al área rival, pero se encontró con un Sunderland bien organizado, que resistió con disciplina y bloqueó las líneas de pase del conjunto de Pep Guardiola.
A lo largo de los 90 minutos, la defensa local se mantuvo firme, frustrando los intentos ofensivos más claros de los visitantes, mientras que el entrenador del City movió sus piezas en busca de mayor presencia en el ataque sin lograr desequilibrar el marcador.
El primer tiempo transcurrió sin goles, con ocasiones aisladas para ambos equipos. Erling Haaland, referente ofensivo del City, tuvo una oportunidad para abrir el marcador, pero su remate fue contenido por el portero rival, en una de las pocas ocasiones claras en el área rival.
Por su parte, Sunderland también mostró peligro con ataques rápidos y remates desde media distancia, aunque sin precisión suficiente para inquietar de manera real al arquero de Manchester City.
En la segunda mitad, el ritmo continuó siendo de dominio territorial para el City, pero sin profundidad ante una defensa local bien plantada. Los cambios no fueron suficientes para cambiar el curso del partido, y el marcador quedó inalterado hasta el pitido final.
El portero de Sunderland, con varias atajadas clave, se consolidó como uno de los protagonistas del empate, manteniendo su arco en cero ante los insistentes ataques visitantes.
Con este resultado, Manchester City no pudo reducir la distancia con el líder de la Premier League (Arsenal), quedando rezagado en la tabla de posiciones y viendo cómo su presión por el título se moderaba en pleno inicio de año quedando a cuatro puntos de los del Emirates Stadium.
Sunderland, por su parte, celebró el punto obtenido como un logro, ya que logró frenar a uno de los equipos más poderosos del campeonato y sumar una valiosa unidad en su lucha por escalar posiciones.

