Un momento muy particular se vivió en el duelo entre el Espanyol y el Atlético de Madrid en la Liga de España.
El juez asistente, Alfredo Rodríguez Moreno, terminó “parado de cabeza” tras chocar con Giuliano Simeone, hijo del legendario estratega de los Colchoneros.
Más allá de la fea caída, no pasó a mayores y el guardalíneas continuó cumpliendo su labor.
Se jugaban 60 minutos en el RCDE Stadium.
Tras un largo saque con la mano del arquero Jan Oblak, la pelota fue en dirección a la línea lateral, donde aguardaba Giuliano para el contragolpe. El argentino tocó el balón hacia adelante para correr en velocidad, pero en su carrera se topó con la humanidad del árbitro asistente. Simeone chocó con Rodríguez Moreno, quien perdió el equilibrio y cayó de cabeza al suelo.
Los aficionados comenzaron a gritar por la situación atípica que acababan de presenciar mientras el juez de línea intentaba recobrarse apoyando su cabeza en la hierba y haciendo presión con su cuello para ponerse de pie. Enseguida, el atacante de la selección argentina le dio la mano al referí en señal de disculpas y todo quedó en una escena divertida que fue compartida por los usuarios en las redes sociales.
En lo deportivo, el duelo terminó en igualdad a un tanto.