EL JUGADOR ESTÁ CONCENTRADO CON LA SELECCIÓN DE SU PAÍS
Para un nicaragüense no es fácil vivir en Costa Rica. Las frases despectivas contra los inmigrantes pinoleros están a la orden del día en "La Suiza Centroamericana".
Y sino que lo diga Byron Bonilla, seleccionado a la selección de fútbol de Nicaragua y recientemente nueva contratación del Deportivo Saprissa, el equipo con más títulos en toda Centroamérica.
El jugador contó al diario Hoy, cómo desde niño se marchó a Costa Rica junto a mamá (María Martínez). Poco a poco aparecieron las burlas y discriminación por su origen nicaragüense en su nuevo entorno, que en vez se hundirlo lo revirtió para salir adelante.
“De niño me decían nica regalado, es la frase que más nos dicen a todos de forma despectiva. La verdad no le ponía atención, nunca me enfoqué en eso. No me agredieron físicamente, pero a veces las palabras duelen más que los golpes”, detalló Bonilla.
El jugador dijo que más allá de dejarse pisotear por la discriminación, trató de convertir eso en una fortaleza.
“Cada nicaragüense, y más si es pequeño, sufre mucho de discriminación. Creo que eso (la discriminación) es normal lamentablemente en todos lados, no se va acabar de la noche a la mañana. Yo no le puse importancia porque me iba a hacer daño más a mí, siempre lo pasé por alto y lo superé. Esa parte fue muy difícil... Algunas de esas personas que se burlaban de mí después, con el tiempo, terminaron siendo amigos. Así es la vida”, contó Bonilla.
Actualmente el jugador se encuentra concentrado con su selección para prepararse de cara a la Copa Oro. Se medirán en un partido amistoso a la Argentina de Messi.
Un regalo para su madre
Bonilla tiene como una de sus principales metas el comprarle una casa a su madre.
“Un sueño personal que tengo es comprar una casa a mi mamá y la meta más grande dejarle un futuro formado a mis hijas Yerlin Fabiola Bonilla Campos (7) y Anneth María Bonilla González (4), que no pasen ni por la mitad de lo que nosotros pasamos, que sea más fácil, que sus dificultades sean mejores que las mías”
“Este es el primer paso (llegar al Saprissa), no tengo planeado nada. Tengo fe que en algún momento va a pasar, así tiene que ser Dios mediante. Hay que seguir trabajando bastante hasta tenerla, no me voy a rendir”, sostiene.
Un personaje importante en la vida de Bonilla fue su padrastro Guillermo Avendaño. “Él me ayudó mucho a salir adelante, se encargó de mí. Lo veo como un papá porque me crió. Él ayudó a mi mamá a salir delante, me mandó a traer a Nicaragua, ha velado por mí desde pequeño y entre los dos han luchado para sacarme adelante y estar donde estoy”, dijo.
Pese a las adversidades de la vida, Bonilla con esfuerzo demuestra su empeño para salir adelante.