Messi tiene trastorno de lateralidad cruzada: patea con la zurda y escribe con la derecha

También la tienen los tenistas Roger Federer y Rafa Nadal

El futbolista argentino, Lionel Messi, acaricia la pelota con su pie izquierdo, firma los contratos con su mano derecha y domina su campo visual con el ojo izquierdo. Este trastorno se llama lateralidad cruzada y afecta al 25% de la población. ¿De qué se trata? 

Sucede cuando la preferencia que demuestra la mayoría de los seres humanos por un lado de su propio cuerpo no es homogénea. 

Es decir, cuando "la organización de las funciones superiores (oído, ojo, mano, pie) no se ha definido bien y se utiliza la parte derecha para realizar algunas tareas y la parte izquierda para realizar otras", explica con exactitud y simpleza el sitio lateralidad.com.

En el caso de Messi, la lateralidad cruzada se da en la relación óculo-manual (ojo izquierdo y mano derecha) y manual-podal (mano derecha y pie izquierdo). En cambio, la lateralidad es homogénea en la relación óculo-podal, que es la más importante a la hora de entrar a un campo de juego.

"Messi es homogéneo (en referencia a la relación ojo y pie). Se para en la banda derecha porque así tiene una visión amplia del espacio que intenta abarcar. Su ojo y su pierna dominante son los de la izquierda: si se parara en el otro lado del campo, su tendencia sería la de mirar hacia afuera. Si se fijan, Messi va sobre seguro, hace casi siempre la misma jugada y los mismos movimientos. Hace lo que controla. Desde ya que tiene un gran talento y es creativo, eso no se discute. Pero Maradona era cruzado y, para mí, en la fase de destreza y habilidad era superior a Messi", explicó Paul Dorochenko, uno de los más célebres preparadores físicos del tenis profesional, en una charla que dio en la Argentina, en 2011. 

"Estos conocimientos pueden ayudar mucho en este sentido (para conocer las características de un deportista). Por ejemplo, si usted sabe cuál es el ojo director de un arquero lo puede utilizar al momento de ejecutar un penal. Hay zonas en las que no va a ver la pelota", aseguró Dorochenko en otra charla.

Sin embargo, pese a que sus dos motores esenciales para jugar al fútbol estén en el mismo hemisferio, Messi es cruzado. Eso queda en evidencia cada vez que toma una lapicera para firmar un nuevo contrato con Barcelona o para estampar su autógrafo en la camiseta de algún fanático.

Fuente: Diario La Nación Argentina