Walter Centeno encendió el debate alrededor de la primera convocatoria de Bryan Ruiz como seleccionador permanente de Costa Rica.
Después del empate 1-1 entre San Carlos y Pérez Zeledón, el entrenador norteño criticó la elección de los guardametas para los amistosos contra Ecuador y Argentina y lanzó un señalamiento especialmente fuerte: insinuó favoritismo en el llamado de Bayron Mora.
“Esto no es de favores”, reclamó el Paté, molesto por la inclusión del suplente de Alajuelense mientras José David Vega y Kevin Briceño quedaron fuera de la nómina para viajar.
La lista de porteros está integrada por Patrick Sequeira, Abraham Madriz y Mora. Centeno avaló los llamados de los dos primeros y concentró su cuestionamiento en el guardameta rojinegro, relacionando su elección con el pasado de Ruiz en Alajuelense.
Ese señalamiento exige una distinción: Centeno expresó una sospecha, pero las declaraciones citadas no aportan pruebas de que la convocatoria responda a favores. La discusión deportiva sobre quién merece estar tiene sustento propio y puede examinarse sin dar por demostrada esa acusación.
El técnico sancarleño defendió la continuidad de Vega y las actuaciones de Briceño. Incluso sostuvo que el arquero de Cartaginés podría aspirar al primer puesto de la Selección. También manifestó su disgusto por la expectativa generada alrededor de su jugador, quien, según relató, se vacunó contra la fiebre amarilla ante la posibilidad de viajar.
Hay un detalle relevante: Vega sí fue incluido para entrenar con la Selección del 9 al 11 de noviembre, junto con otros tres futbolistas adicionales. Su participación en esas prácticas está contemplada, aunque quedó fuera del grupo de 23 elegido para la gira.
Desde el análisis futbolístico, el reclamo plantea una pregunta válida: ¿qué peso tiene competir todas las semanas frente a las condiciones que un seleccionador observa para su proyecto? Los minutos y el rendimiento ofrecen argumentos importantes. También pueden influir la adaptación al modelo de juego, las características del puesto y la proyección del futbolista.
Ruiz explicó al presentar la lista que buscaba ser justo y escoger jugadores compatibles con su idea. Esa explicación general ayuda a entender su enfoque, aunque no desarrolla la comparación concreta entre los porteros que originó la protesta.
Mora ya había sido convocado por Miguel Herrera y Fernando Batista. Ese antecedente aporta contexto: su presencia en la Mayor tiene un recorrido anterior a esta decisión de Bryan.
Centeno puso sobre la mesa una discusión necesaria, aunque elevó el tono al hablar de favores. Ahora, para valorar la elección, hacen falta argumentos deportivos concretos: qué ofrece cada guardameta y por qué esas condiciones inclinaron la balanza. La confianza en un proceso también se construye explicando sus decisiones.

