El guatemalteco Amarini Villatoro, técnico de Cartaginés, llegó a la conferencia de prensa en Tegucigalpa con una ventaja que defender y una polémica que lo esperaba.
Antes de la semifinal de vuelta entre Olimpia y Cartaginés, los periodistas hondureños lo cercaron con preguntas sobre sus declaraciones del partido de ida: si había hablado de más, si había irrespetado al rival y si sus palabras habían calentado innecesariamente la serie.
El interrogatorio volvió una y otra vez sobre el mismo punto. Primero le consultaron si le preocupaba más el arbitraje que el fútbol. Después le plantearon si sus comentarios habían sido innecesarios. Finalmente, lo confrontaron con la posición del capitán olimpista, Edrick Menjívar, quien consideró que se había faltado al respeto a la historia de su equipo.
Villatoro sostuvo su posición. Negó haber cuestionado los títulos de Olimpia y defendió la diferencia entre señalar el criterio arbitral y atribuirle al club conquistas regaladas.
“Dije que le marcan todo, no que le regalan todo, que es muy diferente”, aclaró.
La discusión nació después del triunfo de Cartaginés por 1-0 en el Fello Meza. Eduardo Espinel había cuestionado que el encuentro fuera dirigido por un árbitro guatemalteco, la misma nacionalidad de Villatoro. El entrenador brumoso respondió entonces con un señalamiento sobre lo que, a su juicio, Olimpia está acostumbrado a recibir del arbitraje en Honduras.
Aquella respuesta lo acompañó hasta Tegucigalpa.
Ante la insistencia de los periodistas, Villatoro argumentó que del otro lado también hubo declaraciones y dejó claro que estaba dispuesto a asumir personalmente la presión del entorno para mantener a sus futbolistas concentrados.
Incluso encontró una ventaja en que la discusión girara alrededor suyo: mientras el foco estuviera sobre sus palabras, sus jugadores podían preparar el encuentro alejados del centro de la controversia.
El guatemalteco también manifestó confianza en el arbitraje y en el respaldo del VAR. Reconoció la grandeza de Olimpia y aseguró que la clasificación se resolverá por lo que hagan los equipos dentro de la cancha.
Espinel endurece la respuesta
La aclaración no cerró el intercambio. En su comparecencia, Espinel calificó las declaraciones de Villatoro como desafortunadas y sostuvo que señalamientos de ese tipo afectan tanto a la institución como a los árbitros.
El entrenador de Olimpia pidió pruebas para respaldarlos y advirtió sobre el ambiente que pueden generar alrededor del partido.
En lo deportivo, asumió la responsabilidad de buscar la clasificación en casa, aunque insistió en que su equipo deberá evitar la desesperación.
Cartaginés, por su parte, llega con una ventaja mínima y la exigencia de aprovechar mejor sus oportunidades. Villatoro reconoció que la falta de contundencia complicó el cierre del primer encuentro y pidió concentración para la vuelta.
El boleto a la final de la Copa Centroamericana se definirá este miércoles 28 de octubre, a las 9 p. m., en el Estadio Nacional Chelato Uclés. La previa ya tuvo un intenso cruce de declaraciones; ahora ambos entrenadores deberán respaldar sus posiciones en la cancha.


