BUSCAR EN EVERGOL

Imagen

El periodista investigó durante cinco años los escándalos de Johnson & Johnson y denuncia un sistema en el que el poder económico dificulta exigir responsabilidades.

Gardiner Harris sostiene que detrás de una industria dedicada a cuidar la salud existe una historia de abusos que no puede explicarse como una simple sucesión de errores.

“Ninguna industria ha sido tan criminal como la farmacéutica”, afirmó el exreportero de The New York Times y The Wall Street Journal en una entrevista con EL PAÍS, durante la presentación de No llores más. Los oscuros secretos de Johnson & Johnson.

Su investigación utiliza a esa compañía como ejemplo de una contradicción: una marca asociada durante décadas al bienestar familiar que también ha protagonizado graves controversias sanitarias y procesos judiciales.

Harris denuncia prácticas comerciales que, según su investigación, incluyen pagos para influir en médicos, ocultamiento de riesgos y presiones sobre instituciones y medios. Su cuestionamiento alcanza a los reguladores: considera que carecen de independencia y capacidad suficientes para controlar a las empresas.

Los antecedentes oficiales aportan elementos concretos. En 2013, el Departamento de Justicia estadounidense anunció una resolución por más de US$2.200 millones con Johnson & Johnson y sus subsidiarias por responsabilidades penales y civiles relacionadas con la promoción de medicamentos y pagos indebidos. Dentro del acuerdo, Janssen aceptó declararse culpable de un delito menor vinculado a Risperdal.

En otro frente, el acuerdo nacional sobre opioides contempló aportes de Johnson & Johnson de hasta US$5.000 millones. Y en julio de 2026 la empresa anunció una propuesta de US$5.500 millones para resolver reclamaciones por cáncer de ovario relacionadas con el talco, sujeta a condiciones y con pagos previstos desde 2027.

Para Harris, el problema central es que los acuerdos económicos pueden cerrar litigios sin transformar las prácticas que originaron el daño. También cuestiona que las víctimas deban enfrentar procesos prolongados contra compañías con enormes recursos legales.

Johnson & Johnson defiende la seguridad de sus productos y rechaza que su talco causara cáncer. Las acusaciones generales de Harris representan la interpretación del periodista; cada caso tiene sus propias pruebas y resultados judiciales.

El autor reconoce, además, que numerosos productos de la compañía han salvado vidas y advierte que denunciar abusos empresariales no debe convertirse en rechazo a la ciencia o a las vacunas.

Su reclamo apunta a una exigencia: que una industria de la que depende la salud de millones de personas esté sometida a controles capaces de prevenir daños y exigir responsabilidades.

Imagen

© 2017 Un Equipo Adelante, San Rafael de Alajuela, Comercial Udesa Sport. Todos los derechos reservados Los derechos de propiedad intelectual del web everardoherrera.com, su código fuente, diseño, estructura de navegación, bases de datos y los distintos elementos en él contenidos son titularidad de Un Equipo Adelante a quien corresponde el ejercicio exclusivo de los derechos de explotación de los mismos en cualquier forma y, en especial, los derechos de reproducción, distribución, comunicación pública y transformación. El acceso y utilización del sitio web everardoherrera.com que Un Equipo Adelante pone gratuitamente a disposición de los usuarios implica su aceptación sin reservas.