Rui Pinto, el denunciante de Football Leaks que expuso documentos vinculados a Manchester City, volvió a pedir la intervención de las autoridades portuguesas para conservar las medidas de seguridad que lo acompañan desde agosto de 2020. Sus abogados consideran que el riesgo para su integridad continúa vigente y solicitaron que se reconsidere la decisión de quitarle la protección.
El plan oficial contempla que el próximo 10 de octubre deberá abandonar la vivienda protegida y confidencial que le fue asignada. Además, según sus representantes, todavía no existe una garantía de que la custodia policial vaya a mantenerse.
“En apenas unos días, sin haber sido escuchado previamente, como exige la ley, perderá la residencia protegida y confidencial que le fue asignada y se verá obligado a encontrar urgentemente una nueva vivienda, sin ninguna garantía de que se mantenga la protección policial”, expresaron sus abogados.
Los letrados advirtieron además sobre el peligro que enfrenta su representado. Pinto fue agredido en Lisboa en abril pasado, un episodio que consideran una muestra concreta de que las amenazas no son solamente hipotéticas.
“Su situación es ahora crítica. Las amenazas contra él no son meramente teóricas; fue agredido en Lisboa en abril pasado”, señalaron. También remarcaron que sus revelaciones involucraron a personas con grandes recursos y que varias de las investigaciones judiciales derivadas de ellas todavía siguen abiertas.
El nombre del portugués quedó especialmente vinculado al expediente de Manchester City. En 2017 accedió mediante un correo electrónico de phishing a información confidencial del club, incluidos correos internos, y posteriormente comenzó a publicar una enorme cantidad de documentación a través de Football Leaks.
En total, difundió más de 70 millones de documentos relacionados con distintos clubes y figuras importantes del fútbol. El diario alemán Der Spiegel fue uno de los medios que recibió ese material y publicó en noviembre de 2018 las primeras acusaciones sobre presuntas irregularidades del conjunto inglés vinculadas con las reglas financieras.
La situación judicial de Pinto también tuvo diferentes capítulos. En septiembre de 2023 recibió una pena de cuatro años de prisión en suspenso por delitos informáticos e intento de extorsión. En abril de 2026, en tanto, fue absuelto de otros cargos que enfrentaba.
Sus abogados destacaron su colaboración con las autoridades y aseguraron que las filtraciones realizadas por su cliente “contribuyeron a fortalecer la transparencia y la integridad en el fútbol”.
“Los Estados que se beneficiaron de sus acciones no pueden simplemente darle la espalda a la persona que asumió los riesgos necesarios para sacar estos hechos a la luz”, agregaron. Y cuestionaron con dureza la decisión de retirar la protección: “Esta decisión y la forma en que fue tomada lamentablemente no respetan el Estado de derecho y constituyen un acto de terrorismo de Estado. No podemos aceptarlo”.
El reclamo se produce pocos días después de que se conociera el fallo de la comisión independiente que analizó los más de 100 cargos de la Premier League contra Manchester City. Tras la confirmación de la resolución, Pinto publicó un mensaje en redes sociales en el que calificó el resultado como “una decisión histórica para el fútbol inglés”.
“Una decisión histórica para el fútbol inglés, y que viene a coronar el trabajo que llevé a cabo a través de Football Leaks”, escribió el portugués. El club, por su parte, confirmó que apelará el fallo y sostuvo que “el club es inocente de las acusaciones formuladas por la Premier League y existe un amplio conjunto de pruebas irrefutables que respaldan todas sus posiciones en relación con este caso”.
The Athletic informó que consultó al Ministerio de Administración Interna de Portugal para conocer su postura sobre el pedido de los abogados de Pinto.
Fuente: TyC Sports
