Durante años las fiestas de Ronaldinho Gaúcho han alimentado todo tipo de historias alrededor de la carrera del brasileño. No obstante, uno de los futbolistas que las conoció desde adentro asegura que entre la realidad y la leyenda existe una diferencia importante.
Se trata de Jô, exdelantero de la selección brasileña y compañero de Ronaldinho en el histórico Atlético Mineiro campeón de la Copa Libertadores de 2013.
A sus 39 años, Jô concedió una extensa entrevista al programa Abre Aspas de ge (Globo Esporte) y recordó sin filtros aquella convivencia.
“Hay mucho folclore alrededor de eso”, señaló al referirse a las famosas fiestas de Ronaldinho.
¿Cómo eran realmente?
Jô no habla por referencias. Fue amigo de Ronaldinho, compartió habitación con él durante concentraciones, jugó a su lado y también estuvo presente en sus reuniones.
Según su versión, Ronaldinho era mucho más tranquilo en sus fiestas de lo que la fama construida alrededor suyo podría hacer pensar.
Le gustaba reunir amigos en casa, conversar, escuchar y tocar pagode, beber y disfrutar del ambiente.
Eso no significa que las reuniones fueran cortas.
Jô reconoció que en algunas ocasiones llegaron a permanecer dos o hasta tres días en casa de Ronaldinho.
Pero hizo una precisión interesante: Ronaldinho no obligaba a nadie a quedarse.
Si permanecían allí era porque querían.
Una sociedad que también funcionó en la cancha
Lo curioso es que aquella amistad y vida social no impidieron que ambos protagonizaran uno de los mejores momentos deportivos de sus carreras.
Ronaldinho le decía a Jô que simplemente se moviera porque él se encargaría de encontrarlo con la pelota.
Y funcionó.
Atlético Mineiro conquistó por primera vez la Copa Libertadores en 2013, con Ronaldinho como gran referente y Jô como máximo goleador del torneo, con siete anotaciones.
El delantero incluso marcó en el partido de vuelta de la final contra Olimpia que terminó llevando la definición a los penales.
Aquella temporada impulsó nuevamente a Jô hasta la selección brasileña: ganó la Copa Confederaciones de 2013 y posteriormente disputó el Mundial de Brasil 2014.
Jô reconoce su problema con el alcohol
Sin embargo, hablar de las fiestas también llevó al brasileño a revisar sus propios excesos.
Jô admite que durante una etapa de su carrera tuvo problemas para controlar el consumo de alcohol.
No afirma que bebiera todos los días ni se define como alcohólico. Su problema, explica, era otro: cuando comenzaba a beber no tenía control para detenerse.
Uno de los episodios más graves ocurrió cuando militaba en Internacional de Porto Alegre.
El equipo debía presentarse aproximadamente a las 7 de la mañana para viajar a Bolivia y Jô reconoció que a las 4 a. m. todavía estaba bebiendo.
Perdió el viaje.
La situación terminó mezclándose con su frustración deportiva. Cuando no jugaba comenzó a enfrentarse con entrenadores y dirigentes y, con el paso de los años, entendió que sus propias decisiones estaban perjudicando su carrera.
Un vestuario donde no eran amigos… pero fueron campeones
Jô también dejó otra confesión reveladora sobre la intimidad del fútbol de alto nivel.
Recordó el Corinthians campeón brasileño de 2005, un vestuario repleto de figuras como Carlos Tévez, Javier Mascherano, Carlos Alberto, Roger, Nilmar y Fábio Costa.
Era un gran equipo, pero no necesariamente un grupo de amigos.
Jô asegura que existían fuertes diferencias internas e incluso recordó enfrentamientos entre Tévez y Marquinhos, Carlos Alberto y Roger, además de una disputa particularmente caliente entre Carlos Alberto y Fábio Costa.
Las relaciones podían ser difíciles fuera de la cancha.
Dentro era diferente.
Cuando comenzaban los partidos, todos corrían por todos. Jô destaca especialmente el carácter competitivo de Tévez: verlo luchar por cada pelota prácticamente obligaba al compañero a responder con la misma intensidad.
Y aquel vestuario lleno de personalidades fuertes terminó levantando el Brasileirão de 2005.
De los excesos a uno de sus mejores años
La propia carrera de Jô terminó ofreciéndole una comparación contundente.
Cuando regresó al Corinthians para la temporada 2017 aseguró que llevaba cerca de dos años sin beber alcohol.
Su rendimiento cambió.
Fue pieza fundamental del Corinthians campeón brasileño y terminó como máximo goleador del torneo con 18 tantos, en una de las mejores temporadas de su trayectoria.
Jô jugó en Brasil, Rusia, Inglaterra, Turquía, China, Japón y Medio Oriente, defendió a la selección brasileña y participó en el Mundial de 2014.
Pero entre todos esos recuerdos, sus relatos sobre Ronaldinho ofrecen una mirada diferente sobre una de las grandes leyendas que acompañaron al ex astro del Barcelona.
Sí hubo fiestas. Sí hubo bebidas. Algunas reuniones incluso duraron días.
Pero Jô estuvo allí.
Y, desde su experiencia, asegura que alrededor de aquellas noches de Ronaldinho también se construyó mucho más mito del que realmente ocurrió.
Fuente principal: entrevista de Jô al programa Abre Aspas de ge (Globo Esporte), publicada el 14 de agosto de 2026.



