El café vuelve a ganar espacio en la ciencia. Un reciente estudio citado por La Razón señala que la cafeína podría ayudar a reducir algunos efectos negativos de dormir poco, especialmente en procesos relacionados con la memoria y la actividad cerebral.
La investigación, publicada en Neuropsychopharmacology, analizó cómo la cafeína actúa ante la falta de sueño. Según reseñó también EatingWell, los resultados apuntan a que la cafeína puede ayudar a mantener mejor ciertas funciones de memoria cuando el descanso ha sido insuficiente, aunque los expertos advierten que no sustituye dormir bien.
El punto clave está en la adenosina, una sustancia del cerebro relacionada con la sensación de sueño. La cafeína bloquea sus receptores y por eso ayuda a sentirse más despierto. Sin embargo, ese mismo efecto puede convertirse en un arma de doble filo si se consume tarde o en exceso.
Otros especialistas recuerdan que el café puede mejorar temporalmente la atención, el estado de alerta y la concentración, pero también puede afectar la calidad del sueño cuando se toma en horarios inadecuados.
El mensaje científico es claro: el café puede ser un aliado, pero no reemplaza el descanso. Dormir bien sigue siendo fundamental para la memoria, la recuperación cerebral y la salud general.
En Costa Rica, además, el tema tiene un valor especial. El país es reconocido mundialmente por la calidad de su café, al punto que el Papa Francisco llegó a decir a obispos costarricenses: “El de Costa Rica es el mejor café del mundo”, según recordó CRHoy.
Así, entre ciencia, tradición y orgullo nacional, el café vuelve a confirmarse como mucho más que una bebida para empezar el día: es parte de la cultura, de la identidad costarricense y también de una conversación científica cada vez más interesante.



