La NASA dio a conocer avances clave del nuevo telescopio espacial , una misión que marcará un antes y un después en la exploración del cosmos al ofrecer un “atlas del universo” nunca antes visto.
El proyecto, que se encuentra en su fase final de preparación, tiene previsto su lanzamiento en 2026, con posibilidad de extenderse hasta 2027, y será enviado al espacio a bordo de un cohete Falcon Heavy.
Un telescopio revolucionario
El Roman destaca por su enorme capacidad de observación. A diferencia del , este nuevo instrumento tendrá un campo de visión hasta 100 veces mayor, lo que le permitirá escanear grandes zonas del cielo con una velocidad sin precedentes.
Gracias a esta tecnología, podrá mapear el universo hasta mil veces más rápido que Hubble, generando imágenes panorámicas de miles de millones de galaxias.
Además, contará con una cámara de gran resolución en el espectro visible e infrarrojo, diseñada para capturar detalles del cosmos desde nuestro sistema solar hasta los confines del universo observable.
Objetivos científicos: responder grandes misterios
El Roman Space Telescope tiene como misión principal estudiar fenómenos clave del universo, entre ellos:
* La energía oscura y la expansión del universo
* La materia oscura y la estructura cósmica
* La formación de galaxias y estrellas
* La detección de miles de planetas fuera del sistema solar
Según la NASA, el telescopio podría identificar decenas de miles de exoplanetas mediante técnicas avanzadas como la microlente gravitacional, lo que ayudaría a entender cuántos mundos similares a la Tierra existen.
Un “atlas del universo” sin precedentes
Autoridades científicas han señalado que el Roman permitirá construir un mapa detallado del universo, gracias a su capacidad para observar simultáneamente grandes regiones del cielo con alta precisión.
Este enfoque panorámico representa una diferencia clave frente a telescopios como el , que se enfoca en observar áreas específicas con gran detalle. En conjunto, ambas misiones permitirán entender mejor cómo se formó y evolucionó el universo.
Una misión clave para el futuro de la astronomía
El telescopio, nombrado en honor a Nancy Grace Roman, considerada la “madre del Hubble”, operará a unos 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, en una zona estable del espacio conocida como punto L2.
Se espera que la misión tenga una duración inicial de al menos cinco años, tiempo en el que generará una enorme cantidad de datos que podrían transformar el conocimiento actual sobre el universo.




