Ronaldinho Gaúcho se confesó en el documental que estrenará pronto en Netflix y habló de los capítulos más crudos y personales de su vida.
El exfutbolista del Barcelona y la selección de Brasil ofreció un testimonio directo sobre su polémico estilo de vida, su experiencia tras las rejas tras estar preso en Paraguay y los sentimientos que marcaron su trayectoria más allá de los estadios.
La vida en prisión
En la miniserie titulada "Ronaldinho, el único" (Ronaldinho: The One and Only), el astro relató su paso por una cárcel en Paraguay, tras ser detenido por posesión de documentos falsos. Lejos de mostrarse esquivo, el ‘10’ describe su estancia en el centro penitenciario como una etapa de adaptación y resiliencia a través del deporte.
"Hice amigos allí porque todo el mundo jugaba al fútbol y hacía deporte. Era una forma de olvidar lo que estaba viviendo. De hacer lo que más me gustaba", explicó Ronaldinho en uno de los fragmentos más impactantes.
Incluso, con su característica actitud ante el juego, el astro llega a afirmar sobre esa experiencia: "Allí también gané", refiriéndose a los vínculos y la actividad física que mantuvo durante su reclusión.
El documental también confronta la faceta más fiestera del jugador, un aspecto que siempre generó debate entre entrenadores y aficionados. A través de testimonios y sus propias reflexiones, el crac aborda cómo su vida nocturna convivía con su genio en el campo.
“Mi vida, sinceramente, es una locura. Soy el rey de los planes imposibles. Nada me retiene, no estoy casado, simplemente vivo mi vida”, dijo Ronaldinho en un fragmento del documental.
"En el fútbol, cada miércoles y cada domingo empieza una nueva película. Si ganas, final feliz, nadie te dice nada. Si pierdes, es el drama y todo el mundo se te echa encima. Eso es el fútbol y siempre será así".
Figuras como su exentrenador en el PSG, Luis Fernández, confirman que el brasileño solía salir la noche previa a los partidos y no regresaba hasta el amanecer, un estilo de vida que el propio Ronaldinho analiza ahora con el paso del tiempo.
"Cada vez iba a peor. Salía de fiesta la noche anterior a los partidos y volvía a casa a las 6 o 7 de la mañana, se acostaba al amanecer", dijo Luis Fernández, su exentrenador en PSG.
El momento más duro
A pesar de las controversias y las críticas por su falta de disciplina en ciertos tramos de su carrera, Ronaldinho utiliza este espacio para mostrar su lado más vulnerable. Al ser consultado por el día más difícil de su vida, el brasileño no señala ninguna derrota deportiva ni su ingreso en prisión, sino un hecho estrictamente personal.
"Fue el día en que perdí a mi madre. Es duro no tenerla", confiesa el exjugador, rindiendo homenaje a quien fue su principal apoyo y motor durante su ascenso a la élite del fútbol mundial.
Ronaldinho también aprovecha la producción para recordar su etapa como mentor de Lionel Messi en el Barcelona. El documental resalta el agradecimiento del argentino, quien define al brasileño como el líder que le facilitó todo desde su primer día.



