Este sábado Estados Unidos e Israel lanzaron un gran ataque contra Irán. El presidente norteamericano Donald Trump lo describió como una oportunidad para un cambio de régimen en Teherán.
El ataque se produjo tras semanas de amenazas reiteradas de Trump de que Estados Unidos atacaría Irán a menos que los dirigentes del país accedieran a las exigencias estadounidenses, especialmente en relación con el programa nuclear de Teherán.
El jueves, funcionarios estadounidenses e iraníes celebraron una última ronda de conversaciones mediadas que concluyó sin avances.
El sábado, Trump anunció que estaban en marcha “operaciones de combate importantes” en Irán. El Departamento de Defensa estadounidense ha bautizado los ataques como “Operación Furia Épica”.
¿Por qué Estados Unidos e Israel atacaron a Irán?
Las tensiones más recientes entre Estados Unidos e Irán comenzaron en enero, cuando Trump prometió ayudar a los manifestantes cuando el gobierno iraní utilizó fuerza letal para sofocar los disturbios públicos. En unas declaraciones grabadas para anunciar el ataque el sábado, Trump instó a los iraníes a “tomar las riendas de su gobierno” una vez concluida la acción militar.
“Esta será probablemente su única oportunidad en generaciones”, dijo. “Durante muchos años, ustedes han pedido la ayuda de Estados Unidos, pero nunca la han recibido. Ningún presidente estuvo dispuesto a hacer lo que yo estoy dispuesto a hacer esta noche. Ahora tienen un presidente que les está dando lo que quieren, así que veamos cómo responden”.
Es la segunda vez en menos de un año que el ejército estadounidense hace ataques en Irán. En junio del año pasado, las fuerzas estadounidenses bombardearon tres instalaciones nucleares del país. Esta vez, funcionarios estadounidenses dijeron que esperaban un ataque mucho más extenso.
Para el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, sumarse al ataque contra Irán forma parte de un objetivo largamente buscado: lograr un cambio de régimen en un país que ha descrito como una amenaza existencial para Israel, Medio Oriente y el mundo. En una declaración televisada, Netanyahu dijo que el ataque estadounidense-israelí podría “crear las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome su destino en sus propias manos”.
¿Cuáles son los objetivos?
Los atentados comenzaron el que fue el primer día de la semana en Irán, con informes de explosiones en varias ciudades, como Qom, Kermanshah, Isfahán y Karaj, según la agencia semioficial de noticias iraní Fars. En Teherán, donde vive el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, las imágenes mostraban una densa humareda.
Videos mostraban ataques en una zona de Teherán que alberga el palacio presidencial y el Consejo de Seguridad Nacional de Irán, entre otros edificios gubernamentales importantes. Otro video mostraba un ataque cerca del Ministerio de Inteligencia.
Un objetivo central de la primera oleada conjunta de ataques era alcanzar al mayor número posible de dirigentes, según tres funcionarios de seguridad israelíes familiarizados con las operaciones. El ejército israelí también dijo que su fuerza aérea había llevado a cabo una amplia oleada de ataques contra diversos objetivos militares en el oeste de Irán.
Funcionarios de ambos países dijeron que esperaban que el ataque durara varios días.
¿Cómo ha respondido Irán?
Irán lanzó una andanada de misiles y drones contra Israel, anunció el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en una declaración en Telegram.
También lanzó ataques con misiles contra bases militares estadounidenses en la región, como la base aérea de al-Udeid, en Catar, la base aérea de Ali al-Salem, en Kuwait, la base aérea de al-Dhafra, en Emiratos Árabes Unidos, y el cuartel general de la V Flota estadounidense en Baréin, informó Fars.
El Ministerio de Defensa de Catar dijo que había “frustrado con éxito varios ataques” dirigidos contra su territorio. El ataque replicó otro perpetrado el pasado junio, cuando Irán disparó más de una decena de misiles contra una base militar estadounidense cercana a la capital qatarí, Doha, en respuesta a un ataque estadounidense contra sus instalaciones nucleares.
Los Estados del golfo albergan varias bases y embajadas estadounidenses, y los expertos han advertido que Irán las atacaría en represalia. Como preparación, el ejército estadounidense ha acumulado fuerzas en la región, en lo que Trump ha descrito como una “armada”.



