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Thalía revela que padece un extraño trastorno de salud

La cantante y  actriz mexicana Thalía anunció en sus redes sociales que fue diagnosticada con disgeusia, una rara enfermedad que distorsiona el sentido del gusto y le produce un sabor constante a sal y metal.

Además de la preocupación por su diagnóstico y la incomodidad de los síntomas, la cantante mexicana tiene temor a que esos efectos se extiendan por meses o incluso años.

"Estoy traumada, me acaban de confirmar que tengo disgeusia, ¿qué?", dijo frente a la cámara, y confesó que sentir esos sabores "24/7" la está enloqueciendo.

La intérprete de 'No me enseñaste' dijo que lleva padeciendo esto desde finales del año pasado y que, aunque se alivia un poco con algunos remedios caseros, no ha logrado que nada se lo quite.

"De las pocas cosas que me ayudan es tomar agua con limón, es tomar cosas como con vinagre, es comer cosas con mucha sal". 

Thalía tiene 52 años de edad. 

  

¿Qué es la disgeusia o alteración del gusto?

Este término cobró mayor relevancia durante la pandemia de COVID-19 y es una alteración del sentido del gusto que puede tener un impacto en varias áreas de la vida de quienes la padecen. Afecta la percepción de los sabores, lo cual no solo altera la alimentación, sino que, obviamente, también puede tener consecuencias emocionales y psicológicas.

De acuerdo con la Clínica Dental Ferrus & Bratos, la disgeusia es una distorsión en la percepción del sabor. Esta alteración puede manifestarse de diferentes formas, como sabores metálicos, amargos, ácidos o simplemente una reducción en la capacidad para saborear los alimentos. Puede ser un efecto secundario de varias condiciones, incluyendo tratamientos oncológicos, medicamentos polifarmacéuticos, envejecimiento, complicaciones de diabetes, enfermedades neurológicas, y más recientemente, secuelas de COVID-19.

¿Cómo afecta la disgeusia en el día a día?

El impacto de esta condición va más allá de la mera pérdida del gusto. Físicamente, puede llevar a la pérdida de apetito y, por ende, a desnutrición y fragilidad en el paciente. En el aspecto emocional, puede causar frustración, ansiedad, tristeza e incluso depresión, debido a la disminución del disfrute de las comidas y la experiencia social asociada a ellas.

En el caso de Thalia, la disgeusia no afecta el sabor real de la comida, por lo que puede saborear los alimentos con normalidad, pero en el instante en el que traga, el gusto salado y metálico reaparece.

"Es raro porque el olfato está perfecto, o sea... puedo oler todo, cuando como, todo me sabe, pero después de que dejo de comer, tengo este sabor constante en la boca, 24/7", dijo la artista bastante angustiada.

Thalía, que padece la enfermedad de Lyme desde 2006, pidió a sus seguidores que, si alguno la padecía o conocía de alguien, por favor le compartieran la forma en que sobrellevan las molestias.

¿Qué dicen los expertos?

En respuesta a este problema, Cantabria Labs Nutrición Médica desarrolló un complemento alimenticio diseñado específicamente para tratar los trastornos del gusto. Contiene miraculina, una glicoproteína que se adhiere a los receptores de la boca, transformando los sabores desagradables en más aceptables. Este ingrediente activo, extraído de la pulpa de una baya tropical africana, fue aprobado como "novel food" por la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria).

El principio activo de TasteCare, el DMB, actúa directamente en las papilas gustativas, transformando los sabores metálicos, ácidos, amargos o salados típicos de la disgeusia, sin alterar el sabor original de los alimentos. Esto facilita la ingesta de alimentos, ayuda a cumplir con los requerimientos nutricionales y favorece el mantenimiento de los hábitos alimenticios en su contexto psicosocial.

Su uso es sencillo: se chupa un comprimido lentamente antes de las comidas. Una vez disuelto, se espera unos minutos para que alcance su máxima eficacia. Este suplemento proporciona una experiencia sensorial única que ayuda a los pacientes a recuperar el placer por la comida y procesar el sabor de lo que comen.

Fuente: Diario El Universal