
Los privilegiados que conocen su interior cuentan que la entrada da a un gran hall de distribución que abre, hacia la derecha, al ala de huéspedes, al frente, hacia un living con chimenea y, a la izquierda, a un gran comedor y una escalera que da a la planta alta. El ala de huéspedes "comienza" con un estar íntimo y una sala de juegos y se completa con el cuarto donde suele quedarse Mecha, su hija, y otros dos cuartos más que ocupan sus amigas cuando la visitan (originalmente, una de esas habitaciones fue pintada en celeste y reservada "para Mirtha", según repetía Susana). Un jardín de invierno "media" entre esta ala y el parque, que está presidido, a su vez, por una gran pileta de natación.



