
La enorme personalidad que convirtió a Samuel Eto’o en uno de los mejores delanteros africanos de la historia también ha marcado su etapa como presidente de la Federación Camerunesa de Fútbol. El problema es que, como dirigente, su carácter frontal ha generado más conflictos que consensos.
Eto’o asumió la presidencia de la Fecafoot en diciembre de 2021 con la promesa de devolverle orden, prestigio y poder al fútbol camerunés. Su balance, sin embargo, mezcla algunos resultados deportivos importantes con enfrentamientos institucionales, sanciones y acusaciones sobre su administración.
Lo que puede presentar a su favor
Durante el inicio de su gestión, Camerún consiguió una dramática clasificación al Mundial de Catar 2022 al eliminar a Argelia con un gol de Karl Toko Ekambi en el minuto 124.
En aquella Copa del Mundo, los Leones Indomables derrotaron 1-0 a Brasil, convirtiéndose en la primera selección africana que venció al pentacampeón mundial en este torneo.
Eto’o también ha defendido una mayor presencia de entrenadores y futbolistas locales, promovido mejoras económicas en las competiciones nacionales y mantenido una influencia considerable dentro de la Confederación Africana de Fútbol. Su respaldo interno quedó demostrado cuando fue reelegido al frente de la federación en noviembre de 2025.
Una gestión dominada por las confrontaciones
El principal problema de su mandato ha sido la gobernabilidad.
Eto’o sostuvo una larga batalla con el Ministerio de Deportes por el nombramiento del seleccionador Marc Brys. El conflicto produjo cuerpos técnicos paralelos, comunicados contradictorios, una discusión pública entre ambos y constantes dudas sobre quién ejercía realmente la autoridad sobre la selección.
Camerún terminó fuera del Mundial de 2026 y posteriormente la federación reemplazó a Brys por David Pagou. La exclusión de referentes como André Onana y Vincent Aboubakar profundizó las divisiones.
En septiembre de 2024, la FIFA suspendió a Eto’o durante seis meses para asistir a partidos de selecciones camerunesas, debido a su conducta durante un encuentro del Mundial femenino Sub-20.
En enero de 2026, la CAF volvió a sancionarlo con cuatro partidos y una multa de USD 20.000 por su comportamiento durante la eliminación de Camerún frente a Marruecos en la Copa Africana de Naciones.
También fue multado inicialmente con USD 200.000 por su vínculo publicitario con la casa de apuestas 1XBET. La sanción fue anulada posteriormente por una cuestión de competencia jurídica, no mediante una resolución que examinara completamente el fondo del vínculo comercial.
La nueva acusación
El señalamiento más reciente se relaciona con el amistoso que Camerún disputó contra Rusia en octubre de 2023.
Documentación conocida por medios europeos indica que se habrían solicitado dos transferencias, por €455.056 y €112.514, hacia una cuenta personal de Eto’o en el Qatar National Bank. En total, se trata de €567.570.
Antiguos responsables de la Fecafoot sostienen que el dinero no aparece reflejado adecuadamente en las cuentas oficiales y presentaron denuncias ante la Comisión de Ética de la FIFA.
Por ahora se trata de acusaciones que deben investigarse. No existe una resolución definitiva que establezca que Eto’o se apropió de esos fondos, y tanto él como la federación deben tener la oportunidad de responder.
Un liderazgo que no encuentra equilibrio
Eto’o ha demostrado capacidad para conservar poder, defender la autonomía federativa y movilizar el orgullo alrededor de la selección. Lo que no ha conseguido es transformar esa autoridad en estabilidad institucional.
Su gestión registra una clasificación mundialista, una victoria histórica contra Brasil y algunos intentos de fortalecer el campeonato local. En el otro extremo aparecen la ausencia en el Mundial 2026, las guerras con el Gobierno, los problemas con técnicos y jugadores, las sanciones disciplinarias y las dudas recurrentes sobre transparencia.
Como futbolista, Eto’o resolvía los conflictos compitiendo y marcando goles. Como dirigente, todavía no encuentra la fórmula para gobernar sin convertir cada diferencia en una nueva batalla.
MÁS INFORMACIÓN



