Vladimir Kovacik, masajista del equipo eslovaco, fue el representante de su país sobre la bicicleta en la prueba en línea del Mundial de ciclismo, en Montreal (Canadá), después de que los tres ciclistas que tenían inicialmente previsto para competir hayan causado baja por diferentes motivos.
Eslovaquia tenía cuatro plazas disponibles para estos Mundiales pero Lukas Kubis, por problemas con su equipo, y Matthias Schwarzbacher y Martin Svrcek, por lesión, en la categoría masculina, han causado baja, y Nora Jencusova, en la femenina, no participó en su carrera.
Cada país con plaza reservada y conseguida debe tener participación en la categoría élite para evitar tener un cero y que eso pese en su presencia en futuros Mundiales, Europeos y Juegos Olímpicos.
La solución de Eslovaquia ha sido elegir a su masajista, Vladimir Kovacik, de 28 años y que tiene licencia para poder correr, para que participe en la prueba independientemente del resultado que tenga para cumplir con la exigencia de la UCI.
De esta forma, Eslovaquia elude el descenso de categoría, ya que sin participantes en carrera reduciría los puntos a la mitad de su país y como 2027 es el año previo a los Juegos de Los Ángeles casi hubieran dicho adiós al sueño olímpico.
Kovacik aguantó 100 kilómetros en el pelotón a una media superior a los 40 km/h y después se retiró con el objetivo cumplido. “No tengo palabras para esto, es una locura y un sueño a la vez. Los ciclistas eslovacos estaban lesionados o no podían acudir y la única opción era tener un participante porque si no perdíamos los puntos del ranking UCI... y yo era la última opción. No lo he preparado y no sé si estoy en forma (ríe). Entreno pero solamente como amateur. Hacía nueve años que no corría una carrera y para mis piernas ha sido realmente difícil (ríe de nuevo)”, decía en meta.
Eslovaquia es un país de tradición ciclista y que entre 2015 y 2017 llegó a tener un campeón del mundo, Peter Sagan, que ganó tres títulos consecutivos.
