Kimi Raikkonen se lleva el GP de F1 de EE.UU.; Hamilton aplaza quinto título

Kimi Raikkonen se llevó la victoria en Estados Unidos, con un Lewis Hamilton que finalizó en tercero, impidiendo así que el de Mercedes se coronara. Sebastian Vettel logró el cuarto para prolongar la batalla por el título hasta México. Sergio Pérez cruzó la meta en décimo.

La pelea por el campeonato 2018 de la Fórmula 1 se prolongará, al menos, una carrera más, y el Gran Premio de México podría ser el escenario donde Lewis Hamilton iguale con su Mercedes la marca de cinco campeonatos del argentino Juan Manuel Fangio; por ahora, tuvo que conformarse con el tercer sitio en el Gran Premio de los Estados Unidos.

Kimi Raikkonen, Ferrari, cumplió con la misión de arrebatarle la victoria Lewis Hamilton, ayudando a un herido Sebastian Vettel, quien cruzó la meta en el cuarto puesto para tener una diferencia de 70 puntos sobre el líder del campeonato. El finlandés de la casa italiana volvió a lo más alto del podio después de 113 carreras sin hacerlo (la última vez fue en Australia 2013 con Lotus), y justo cuando disputa sus últimas competencias con los de Maranello.

Aunque no de forma directa, Max Verstappen y su Red Bull también contribuyeron para prolongar las esperanzas de Vettel. El holandés defendió durante las dos últimas vueltas su segunda posición ante un Hamilton que quería definir el campeonato; sin embargo, el inglés se fue de largo en la parte final del circuito dejando que el joven protegido de la casa austriaca ganara la segunda plaza.

Por su parte, el mexicano Sergio Pérez sumó un punto al cruzar en el décimo sitio con el Racing Point Force India.

Sin embargo, la carrera no fue sencilla para Ferrari, aunque Kimi Raikkonen, especialista en situaciones de crisis, salió a cumplir con su misión, y en un rápido movimiento por la parte interna de la primera curva tomó el liderato tras el arranque de la competencia; detrás de él se alineó Hamilton y Valtteri Bottas.

Sebastian Vettel atacó de inmediato para ascender al cuarto colocándose en una pelea contra el australiano Daniel Ricciardo. El combate entre los dos llevó a un ligero contacto que desestabilizó al alemán provocando el trompo de su Ferrari. El teutón cayó hasta la posición 14, dejando a Raikkonen como la única barrera para impedir la coronación de su rival.

En la parte trasera, Max Verstappen remontaba a la novena posición al completar el primer giro, pasando al quinto sitio en la octava vuelta. A su vez, Romain Grosjean (Haas) se veía involucrado en un contacto contra el Sauber de Charles Leclerc, provocando el abandono rápido del francés.

Daniel Ricciardo cambió la dinámica de la carrera cuando su Red Bull quedó detenido en la vuelta 10, provocando un periodo de dos vueltas de Virtual Safety Car (VSC). Mercedes se preparó de inmediato para una parada de pits, avisando a Hamilton que tenía que realizar lo contrario de Raikkonen, líder de la competencia.

Al acercarse a la recta principal, Iceman hizo un ligero movimiento a la izquierda, insinuando que entraría a boxes, pero de inmediato mantuvo su camino sobre el circuito. Hamilton entró a los pits para cambio de neumáticos y regresó en el tercer sitio, por detrás de Raikkonen y de Valtteri Bottas.

Ferrari avisó a Kimi que la estrategia de Mercedes era a dos detenciones, por lo que lo prudente era prolongar la parada del escandinavo lo máximo posible para ayudar a Vettel. Sin embargo, el británico de Mercedes necesito de ocho vueltas, así como de la ayuda de Bottas quien le dejó tomar la segunda posición sin complicación, para alcanzar al Cavallino Rampante y líder de la carrera.

Los italianos llamaron a Iceman a los pits en el giro 23, dejando a Hamilton en la punta. Raikkonen regresó en el quinto sitio, detrás de Vettel quien heredó el cuarto sitio, y después el tercero, cuando el Red Bull de Max Verstappen y el Mercedes de Bottas tomaron sus detenciones.

Con el ritmo del alemán condicionado para cuidar los neumáticos, Raikkonen pasó al cuatro veces campeón del mundo para tomar el segundo sitio e iniciar un nuevo ataque sobre Hamilton, quien aún tenía pendiente una nueva parada en pits.

La desgracia de Ferrari se agudizó cuando Vettel entre a los boxes en la vuelta 28, al igual que Sergio Pérez; con el equipo italiano sufriendo un retraso al colocar el neumático trasero derecho que mandó al teutón a la quinta plaza.

Con ese error, los de Maranello se encomendaron al trabajo del próximo piloto de Sauber que aceleró el ritmo para presionar a Hamilton para mandarlo a los pits en la vuelta 39, cumpliendo así el pronóstico de doble detención y poniendo a Kimi en la cima de la carrera.

El inglés regresó a la pista en la cuarta posición, justo delante de Vettel, pero detrás de Bottas quien por segunda vez en la carrera le abrió el paso, cumpliendo su labor de escudero.

Hamilton se enfiló en las últimas cinco vueltas para atacar a Verstappen, pero el holandés se defendió como si se tratara del triunfo y llevó al inglés a cometer un error y salirse de pista, perdiendo el ritmo a dos giros del final, con lo que sentenció su segundo puesto.

Vettel adelantó en esos instantes a Bottas para ascender al cuarto sitio y quitarse la presión de ver terminadas sus aspiraciones por el campeonato, prolongando, al menos por una carrera más, la agonía.