Warriors ganan en casa de los Cavaliers y quedan a un paso del título en la NBA

En un ajustado tercer partido de la serie entre Cleveland Cavaliers y Golden State Warriors, los segundos llegaban a la casa de LeBron James con la intención de dar un puñetazo encima de la mesa para estar más cerca de conseguir el tercer anillo en cuatro años para la franquicia californiana y lo consiguieron con una brillante actuación de Kevin Durant. La serie está 3-0.  

 Pese a que los Cavaliers salieron más enchufados en el partido demostrando una agresividad, aparentemente sin contestación por parte de los Warriors, estos en la segunda parte se pusieron las pilas y después de ir hasta 12 puntos abajo ayudados por 15 puntos y 10 rebotes de Kevin Love, además de los 14 tantos y 9 rebotes de LeBron James, remontaron con un parcial en el tercer periodo de 23-31 dejando el partido 81-83 para los visitantes. Kevin Durant fue decisivo anotando 43 puntos, 13 rebotes y 7 asistencias, y se repuso al mal encuentro firmado por Stephen Curry y Klay Thompson que hicieron 21 puntos entre ambos y 3 de 15 desde el triple, además de anotar un triple clave a 49 segundos de acabar el envite. 

Por el bando entrenado por Tyronn Lue, y pese a que añadió el ajuste de darle minutos  a Rodney Hood en detrimento de Jordan Clarkson para que anotara 15 puntos y 6 rebotes, también destacó un LeBron James que hizo su décimo triple-doble en unas finales de la NBA con 33 puntos, 11 asistencias y 10 rebotes. Kevin Love también anotó 20 puntos y 13 rebotes secundando bien a 'The King', pero tampoco fue suficiente para contrarestar el arsenal de armas del conjunto entrenado por Steve Kerr. 

El momento clave ha sido, como ya ocurrió en las Finales de 2017, para Kevin Durant. El 35 de los Warriors cogió el balón y con dos metros todavía de margen entre su posición con la línea de tres se levantó para poner un 100-106 que prácticamente sentenciaba el encuentro a 49 segundos de finalizar. 

La persistencia de los jugadores de los Warriors creyendo en el sistema ejecutado por Steve Kerr desde el banquillo ha sido la clave para conseguir una victoria que al descanso era poco probable a favor de los visitantes. La primera parte acabó con los Cavaliers mostrando una mayor agresividad que en partidos anteriores, pero es que también LeBron James se estaba sintiendo muy apoyado por Kevin Love y en momentos esporádicos por J.R. Smith. 

Tras el paso por vestuarios, el parcial de 44-58 a favor de los Warriors daba la tercera victoria en las Finales de la NBA pasando de repartir 9 asistencias en el primer tiempo, a 18 en el segundo. Además, dominaron algo más el rebote defensivo para hacerlo con el ritmo en ataque y anotar 19 puntos al contraataque dejando en un mal día solucionado el 2 de 15 en tiros de tres que firmaron entre Klay Thompson y Stephen Curry.