La contra cara de los éxitos de Schumacher en la F1

El alemán siempre fue un piloto duro, aguerrido, con un sentido muy personal de la ética, el espíritu deportivo y las reglas. Un tipo que no se preocupaba por “el qué dirán”, con una personalidad muy especial, lo que motivó que, muy a menudo, su accionar en la pista estuviera rodeado de grandes polémicas y controversias, estando muchas veces al límite de lo reglamentario, y, también, transgrediéndolo en unas cuantas oportunidades, lo cual provocó que fuera sancionado en varias ocasiones.

En definitiva, un piloto con unas magníficas e indiscutidas condiciones conductivas, que lo llevaron a ser el más exitoso en la historia de la Fórmula Uno, pero que no tenía muchos miramientos cuando de lograr su objetivo se trataba.

En el año 1994, el de la primera consagración mundial del alemán, las polémicas maniobras con Damon Hill (Williams) fueron casi habituales. En el Gran Premio de Gran Bretaña, Schumacher superó a Hill en la vuelta previa, lo que motivó que fuera excluido de la carrera y se le aplicara una suspensión de una fecha.

Posteriormente, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) aumentó a dos fechas la penalización originada en Silverstone. Esto se debió a una apelación realizada por Benetton, con la única finalidad de que el alemán pudiera disputar el gran premio de su país. El equipo presentó la protesta y Schumacher corrió en Hockenheim, pero terminó abandonando.

Luego, la FIA estimó que la protesta había sido infundada, realizada con el único propósito de que Schumacher corriera frente a su público, incrementando por ese motivo la suspensión.

En Bélgica volvió a ser excluido, pero la causa fue el excesivo desgaste del piso de su auto, que se había producido por haber rozado con un “pianito” del circuito.

El desarrollo del campeonato se iba enrareciendo cada vez más. Al final de la temporada, Schumacher y Hill llegaron separados solamente por un punto.

En el Gran Premio de Australia se definía el título. Schumacher lideraba la carrera, escoltado por Hill. Con ese resultado, el alemán era campeón. En la vuelta 36, acosado por Hill, el Benetton de Schumacher se salió de pista, quedando dañado, pero siguió en carrera. Hill pretendió aprovechar la situación para superarlo, pero se apuró demasiado y eligió una curva complicada para hacer la maniobra. Cuando Hill quiso pasar, Schumacher se cerró imprevistamente con su Benetton, golpeando al Williams del inglés.

El alemán adujo que su auto había quedado tan dañado por el golpe contra el muro, que le era muy difícil gobernarlo. Por su parte, Hill tuvo que irse a boxes. Ninguno de los dos pudo terminar la carrera, por lo que el campeonato quedó en poder de Schumacher, logrando de esa manera su primer título mundial, en una definición rodeada de polémicas y protestas.

En el año 1997 la definición del campeonato volvió a producirse en forma similar a la de 1994, pero en esa ocasión, Schumacher terminó perdiendo. La última carrera de la temporada fue el Gran Premio de Europa, desarrollado en el circuito andaluz de Jerez de la Frontera.

El alemán, en su segundo año con Ferrari, llegaba liderando el campeonato con un solo punto de ventaja (78 a 77) sobre Jacques Villeneuve (Williams). La definición se presentaba apasionante. En la clasificación, tres pilotos, Villeneuve, Schumacher y Heinz-Harald Frentzen (Williams) igualaban el mejor tiempo, 1’21”072.

Las autoridades le otorgaron el lugar de privilegio de la grilla a Villeneuve, porque había sido el primero en obtener el tiempo. Schumacher largó segundo, seguido por Frentzen.

En competencia, el alemán lideraba, escoltado por el canadiense. Cuando faltaban poco más de 20 vueltas para el final, Villeneuve intentó pasar a Schumacher, superándolo por la parte interior de una curva. Al verse superado, el alemán no dudó en cerrarse, golpeando al auto de Villeneuve, en una maniobra similar a la ocurrida en 1994 con Hill.

Pero esta vez, Schumacher quedó detenido al costado de la pista abandonando, mientras que Villeneuve logró continuar en carrera y terminó en la tercera posición, sumando así los puntos necesarios para obtener el campeonato mundial.

 

Posteriormente, el Consejo Mundial de la FIA tomó la determinación de excluir a Schumacher de la clasificación final del campeonato mundial, quitándole todos los puntos obtenidos ese año. Fue una decisión tomada por los 24 miembros del Consejo, quienes estimaron que el incidente fue deliberadamente causado por el alemán.

Con respecto a esta carrera, hay una anécdota muy especial, que tuvo como protagonista al argentino Norberto Fontana. En una nota publicada en la página web de Corsa en el mes de setiembre del año 2009, se informa que en el programa Última Vuelta emitido por Fox Sports, volvieron a encontrarse el arrecifeño y el canadiense.

En Jerez, Fontana disputaba su cuarta carrera en la Fórmula Uno con un auto Sauber, impulsado por motor Ferrari y en el programa recordó lo acontecido previamente al gran premio: “Jean Todt, director de Ferrari, vino al motorhome de Sauber y nos dijo a mí y a Johnny Herbert que si lo veíamos a Villeneuve lo teníamos que tapar. Como yo largaba muy atrás sabía que al primero que Jacques le iba a sacar una vuelta era a mí. Cuando vino lo tapé un poco para que perdiera un par de segundos” (sic).

Tal lo expresado por Fontana con respecto a las indicaciones dadas en la previa de la definición del campeonato mundial 1997 por el francés Jean Todt. Es el mismo Jean Todt quien actualmente ocupa la presidencia de la Federación Internacional del Automóvil.

En el Gran Premio de Mónaco de 2006, Michael Schumacher estaba logrando el mejor tiempo de clasificación, lo cual le permitiría largar la carrera en primer lugar, algo de enorme valor para poder ganar la competencia en las tortuosas calles del Principado.

En el último giro de la clasificación, Fernando Alonso (Renault) venía con gran ritmo y podía superar al alemán, lo que permitiría que el español largara la carrera en primer lugar.

En esa vuelta final, el germano detuvo su Ferrari en la curva de La Rascasse, a escasos centímetros del muro para bloquear parcialmente la pista y evitar el paso normal del español, impidiendo de esa manera que le arrebatara la posición de privilegio en la largada.

Así, Schumacher sumó otra sanción. Las autoridades lo sancionaron eliminando su tiempo y obligándolo a largar desde el último lugar de la grilla. En su regreso a la Fórmula Uno, (Schumacher se había retirado al final de la temporada 2006 y volvió en 2010 con el equipo Mercedes), el germano siguió acumulando penalizaciones.

En el Gran Premio de Mónaco, la carrera estaba finalizando con el auto de seguridad en pista, que en la última vuelta se fue a boxes. Por reglamento, con el auto de seguridad en pista durante el giro final, los competidores deben mantener sus posiciones, sin poder rebasarse. En la última curva, Schumacher, que venía séptimo atrás del Ferrari de Fernando Alonso, superó al asturiano, quedándose el alemán con la sexta posición.

Ante la ilegalidad de la maniobra, las autoridades penalizaron a Schumacher con 20 segundos, permitiendo que el español recuperara el sexto lugar. Un hecho más grave aún aconteció en el Gran Premio de Hungría de 2010. Schumacher ocupaba la décima posición con su Mercedes, seguido por Rubens Barrichello, quien conducía un Williams. Evidentemente, algunos resquemores habían quedado entre ambos de cuando fueron compañeros de equipo en Ferrari, en la época dorada del káiser, con el brasileño a su sombra.

En el Hugaroring ambos iban circulando en plena recta principal, a casi 300 kilómetros por hora, cuando el paulista intentó superar al alemán. La respuesta de Schumacher no se hizo esperar, encerrándolo contra el muro de protección, en una maniobra sumamente peligrosa y condenable. Barrichello logró zafar por poco de lo que seguramente hubiera sido un terrible accidente y finalmente, en la última vuelta, logró superar a Schumacher, obteniendo el décimo lugar.

Por esa incidencia, las autoridades penalizaron al alemán con la pérdida de diez posiciones en la grilla de partida del siguiente gran premio. El piloto más exitoso en la historia de la Fórmula Uno, también es el que tiene el récord de sanciones.