Niko Kovac y las interrogantes que acompañan al nuevo técnico del Bayern Múnich

Actualmente dirige al Eintracht 

A sus 46 años de edad el croata Niko Kovac, técnico de bajo perfil, tendrá la gran responsabilidad de dirigir la próxima temporada al Bayern Múnich. Para muchos su nombramiento fue una sorpresa principalmente por su corta experiencia. Firmó por tres temporadas. 

Kovac deberá aún apurar las cinco últimas jornadas de Bundesliga al frente del Eintracht de Frankfurt. La pelea por un puesto en la próxima Champions sigue siendo su objetivo a corto plazo. De conseguirlo, también sería el único gran logro de su menguada carrera. 

"Niko fue un jugador del Bayern. Conoce a los dirigentes del club, así como su estructura y su ADN", explicaba el comunicado oficial, firmado por el director deportivo, Hasan Salihamidzic. 

El acuerdo, pese a la lógica resistencia del Eintracht, ponía fin a los rumores sobre el sustituto de Jupp Heynckes, aunque desencadenaba un buen puñado de preguntas. La que más parece preocupar a los aficionados es por qué el gigante de Baviera apuesta por un técnico sin experiencia en el máximo nivel europeo.

En la última década, el Bayern sólo había encomendado su futuro a entrenadores con al menos una Champions en su palmarés. Desde 2009, con Louis Van Gaal, hasta 2016, con Carlo Ancelotti. Por no hablar de Pep Guardiola y Heynckes, sustituto para todo y garantía de éxito en el siempre exigente Allianz Arena.

"Acepté el mismo día"

De hecho, el ex preparador de Athletic y Real Madrid, celebrará hoy a sus 72 años el título de la Bundesliga. Se trata sólo del primer paso para el anhelado triplete. Después aguardan la semifinal de Champions y la de la Copa Alemana, ante el Bayer Leverkusen. Cinco partidos para repetir la gesta de 2013, también con el eterno Jupp a los mandos. Con semejante panorama en el horizonte, ¿cómo es posible apostar con tanto riesgo por Kovac?

"No hubo contactos anteriores. El jueves recibí una llamada y una oferta formal. La acepté ese mismo día y esta mañana se lo he comunicado al Eintracht", avanzó Kovac, que aún tenía contrato hasta 2019. Por lo tanto, el Bayern deberá abonar dos millones de eros por la operación. En plena pugna con el Leverkusen y el Red Bull Leipzig, el club de Frankfurt se siente lógicamente agraviado. No podía haber un momento más inoportuno para todo. Incluso el más directo asistente de Niko, su hermano Robert, también partirá en unas semanas hacia Múnich.

Los continuos comentarios sobre los exiguos méritos de Kovac no han sido impedimento para la directiva del Bayern. "Tiene experiencia a nivel internacional con la selección de Croacia y en Frankfurt logró sacar al club de una situación complicada", añadió Salihamidzic, en referencia al crecimiento del Eintracht, que en dos años pasó de eludir el descenso a pelear por las fanfarrias de la Champions.

El futuro de Robben y Ribéry

En cualquier caso, los nuevos desafíos de Kovac resultarán bastante más complejos. En primera instancia deberá abordar la renovación de la plantilla más veterana de la Bundesliga (27,2 años de promedio). Ese proceso incluye, por encima de todo, una decisión sobre Franck Ribéry (35 años) y Arjen Robben (34), cuya vinculación termina el próximo junio. El jueves, la revista Kicker, publicaba que las dos leyendas habían firmado ya un año más. "Tendremos noticias a este respecto en los próximos días", zanjó Salihamidzic.

La otra gran duda que flota en el ambiente es si Kovac podrá gestionar una plantilla que ya se llevó por delante a Ancelotti. Ese vestuario, que él conoció desde dentro entre 2001 y 2003, exige incluso a los más experimentados. La única experiencia previa del nuevo técnico en un nivel parecido fue la selección croata.

Su paso por el Mundial 2014 se truncó bastante pronto. En el Grupo A, cayó ante Brasil y México y sólo pudo ganar a Camerún. En septiembre de 2015, camino de la Eurocopa, llegó el gran desastre. Su enfrentamiento con las estrellas, especialmente Luka Modric, se aireó de mala manera tras el 0-0 con Azerbaiyán y el 2-0 ante Noruega. Sólo dos semanas después de la debacle en Oslo, Davor Suker confirmaba a Ante Cacic como su sustituto en el banquillo.