Portero guatemalteco Ricardo Jerez saca la cara por los legionarios guatemaltecos

Ir a recibir un salario más bajo con el Alianza Petrolera de Colombia, ya en el lejano 2013,  del que devengaba en la Liga Nacional de Guatemala con Marquense poco le importó al guardameta  Ricardo Jerez, para intentar escribir su propia historia como embajador del futbol guatemalteco.

Con el paso de los años y con la crisis que afronta el balompié local, el portero de 1.93 metros es el único legionario chapín que ha logrado consolidarse. Su secreto: el trabajo constante y su mentalidad de hierro.

¿Cómo analizás el regreso de varios jugadores que eran legionarios a la Liga Nacional?

Es totalmente negativo. Creo que el hecho de jugar afuera te da otra vivencia y cuando se viene el momento de la Selección uno puede aportar mucho. Preocupa que cada vez tenemos menos legionarios en comparación a los otros países centroamericanos.  Eso solo muestra el atraso que tenemos en nuestro futbol.

¿Por qué Ricardo Jerez sí se consolidó en el extranjero y los últimos embajadores no?

Cada caso puede ser diferente. Cuando se es extranjero hay que entender que lo que uno hace no es suficiente, ya que se tiene una responsabilidad extra y solo queda  rendir más que el jugador local. Si uno no está dispuesto a dar ese extra, no va a durar.  En el futbol guatemalteco se cae en una zona de confort. Si el jugador no logra salir  se mantiene en su casa y busca jugar en los equipos que sí pagan. No  busca trascender y hacer cosas diferentes.

 

¿Los altos salarios que gozan algunos  futbolistas locales los hace caer en  esa zona de confort?

Cada quien va a pagar lo que puede pagar. Yo no puedo decir si los salarios están altos o no. En  lo que siempre he hecho énfasis es que es más importante  empezar a invertir plata en los escenarios deportivos, porque los que hay dejan mucho que desear y eso hace que el futbol no levante en Guatemala. La inversión en infraestructura le va traer más beneficios al futbol nacional que jugadores devengando altos salarios.

¿Sacrificaste un buen salario para salir al extranjero?

Siempre. La primera vez cuando fui a Uruguay estaba muy cómodo en Comunicaciones y llegué ganando la quinta parte de lo que tenía con los cremas,  pero sabía que eso iba a traer un beneficio. Después cuando me vine  a Colombia, estaba bien en Marquense y empecé ganando menos. Luego del primer año los directivos ya vieron mis condiciones y se hicieron dueños de mis papeles, y me subieron el salario. 

¿Te han hecho de menos en Colombia por ser guatemalteco?

Al principio sí. No en mi equipo, porque los directivos confiaron en mi persona. En algún momento la prensa cuestionaba el hecho  de que un portero guatemalteco llegara a  Sudamérica. A uno le toca ser fuerte de carácter y demostrar partido a partido lo que se tiene, que uno no es menos que nadie y que el pasaporte no influye, pese a que nivel Selección no hemos logrado cosas importantes.

¿En qué legionario guatemalteco te inspiraste para buscar tu propio sueño?

En mi generación crecí viendo triunfar al Pescado Ruiz y a Dwight Pezzarossi, quienes me motivaron a querer estar siempre afuera del país. Fueron dos jugadores dignos de admirar.

¿Qué metas tiene aún Ricardo Jerez?

Tenía el sueño de jugar en una Copa Sudamericana y lo logré. Ahora quiero estar en una Copa Libertadores. También quiero quedar campeón en el futbol colombiano. Siempre hay que apuntar a cosas grandes. Y mi máximo anhelo es estar con Guatemala en un Mundial.

Fuente: La Prensa Libre