AL PIE DEL DEPORTE 18 DE SEPTIEMBRE 2019

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Nairo Quintana gana segunda etapa de la Vuelta España

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Este domingo el ciclista y líder del Movistar Team, Nairo Quintana, demostró su categoría ganó la segunda etapa de la Vuelta a España. 

Quintana destronó a su compatriota Miguel Ángel López, primer maillot rojo, y dejó con un palmo de narices a otros favoritos como Urán y Roglic, que se habían escapado con Nairo y que se vieron sorprendidos por el ataque del jefe de filas del Movistar a tres kilómetros de meta.

“Es algo particular, la verdad es que nunca había ganado así”, reconocía Quintana, un escalador que fraguó su victoria con un gran descenso al Puig de Llorença y con un ataque de rodador mientras el resto de escapados empezaban a no pasar al relevo.

Discutido por su rendimiento en sus últimos objetivos ya que no ha podido acabar en el podio en una gran vuelta desde el Giro de Italia de 2017, Nairo se dio una alegría poco habitual para un ciclista siempre tan comedido, parco en palabras y a veces demasiado selectivo en sus ataques. “Lo necesitaba yo y lo necesitaba el equipo. Cuando trabajas bien, los resultados se dan”, valoró el colombiano, ganador de la Vuelta de 2016, que está camino del Arkéa pero que todavía puede regalar una gran satisfacción al Movistar.

En la segunda etapa ya hay sólo una veintena ciclistas que pueden ganar la Vuelta. Así de indescifrable es la ronda española, que se hizo pedazos en un puerto de segunda categoría. El alto de Puig Llorença fueron 3 kilómetros al 9,5% que pusieron los puntos sobre las íes como si fuera uno de categoría especial.

En la subida, donde Valverde hizo mucho daño cuando se puso a tirar y consiguió que a Poels, De la Cruz, Marc Soler, Kruijswijk y Fuglsang se les cayese la máscara, y en la bajada, donde un ataque de Nicolas Roche cortó el grupo de los más fuertes, de esas veinte unidades.

Con el hijo de Stephen Roche se marcharon Quintana, Urán, Mikel Nieve, Aru y Roglic. El esloveno, herido en el orgullo tras la caída de la crono por equipos, tenía ganas de recuperar el tiempo perdido en la víspera y empezó su reconquista.

Todos colaboraron. Eran seis contra uno, Ion Izagirre, el gregario de Supermán López en el Astaná. Imposible recortarles algo. Y el líder tuvo que dar la cara en persona cuando su compañero se vació.

A López sólo le ayudaba Formolo (Bora). A su rueda, controlaban Valverde, Kelderman, Chaves, Higuita, Bennett y Pogacar. Los seis llevaban compañeros por delante y no iban a dar ningún relevo. Iban ahí para demostrarle su soledad al líder, que al final en meta perdió 35 segundos con Quintana y casi todo lo ganado en la CRE.