Nadie lee o interpreta el juego como De Bruyne

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Elegancia ‘zidaniana’. En el juego de posición-ubicación quizás Kevin de Bruyne sea el mejor interior del mundo. Nadie lee o interpreta el juego con tanta clarividencia ni encuentra los espacios interiores con tanta facilidad, entre líneas y en el intervalo entre el central y el lateral, como lo hace él.

Nunca se sitúa demasiado cerca de los rivales que le rodean para evitar la entrada agresiva, a veces oscureciendo marcas para aparecer en el momento preciso, otras veces dejándose ver mientras flotay espera el momento exacto.

Su percepción del juego y toda la absorción de información necesaria reconociendo rivales, compañeros y balón, rozan la excelencia y eso es muy difícil de encontrar. Es el nivel máximo del fútbol: analizar el juego como si lo vieses desde arriba para poder tomar la mejor decisión y en el tiempo adecuando.

Además, su posición corporal acelera el juego, siempre bien orientado hacia donde va a dar continuidad o hacia donde tiene que proteger, y eso le dota de una elegancia zidaniana memorable. Es lo mejor de este City que no pasó del empate frente al Tottenham, pero que vuelve a indicarnos que será un equipo entretenido y con una riqueza táctica interesante.

Fuente: El País