El Athletic de Bilbao echó al FC Barcelona de la Copa del Rey

Imagen

En agosto fue Aritz Aduriz y en febrero ha sido Iñaki Williams. Entonces fue una chilena y ahora un remate de cabeza. De una derrota en la primera jornada de Liga a una eliminación en cuartos de final de la Copa del Rey. El Athletic Club volvió a ganar por 1-0 al FC Barcelona. De nevo el éxtasis en San Mamés, que esta vez ahonda en una crisis azulgrana que cada vez cuesta más disimular con lo que pasa en el césped.

Después de una semana muy movida (y van unas cuantas) por culpa del enfrentamiento entre Éric Abidal y Leo Messi, el Barcelona claudicó ante el Athletic de manera cruel. Un gol en el minuto 93', después de dominar con claridad en la segunda parte y de tener las mejores ocasiones. En el 88', Unai Simón evitó el gol de Messi con una gran parada. Justo como había hecho un rato antes con Antoine Griezmann. El Athletic no daba la impresión de poder sobrevivir en una prórroga que parecía inevitable, pero las apariencias engañan.

Un centro de Ibai Gómez desde la derecha lo remató Iñaki Williams en el primer palo. El balón apenas tocó la cabeza del delantero. Lo suficiente para darle velocidad y dejar a Ter Stegen descolocado. La pelota entró pegado al palo más alejado mientras el portero alemán la seguía con la mirada. Nada más entrar en la portería, San Mamés estalló de júbilo. Más incluso que tras el gol de Aduriz hace medio año.

 

Imagen

El Athletic está en semifinales de la Copa del Rey más abierta que se recuerda. Entre los cuatro mejores no están ni el Barcelona ni el Real Madrid, que perdió ante la Real Sociedad. Además de los dos equipos vascos, este viernes estarán en el sorteo el Granada y un Mirandés que sueña con seguir haciendo historia. Por segunda vez está en semifinales. En la primera cayó eliminado ante el Athletic.

¿Y el Barça? El proyecto de Quique Setién sigue sin arrancar. Tuvo muchos problemas parar superar la presión alta del Athletic, pero no jugó mal el Barcelona en Bilbao, liderado por un Messi rabioso. Por su actitud, parecía que el argentino tenía ganas de demostrar que no solo en Instagram es decisivo. Lo intentó una y otra vez, pero no logró el gol. Tampoco lo hicieron Ansu Fati ni un Griezmann que fue suplente. El francés se quedó en el banquillo y sustituyó al joven delantero casi a la hora de partido. Con él, el equipo mejoró en ataque, pero si gol.

En apenas un mes, el Barcelona ha dicho adiós a dos títulos. Primero la Supercopa y ahora la Copa del Rey. Aún le quedan la Liga y la Champions League. Pero si el margen de error de Setién era pequeño, ahora se ha estrechado mucho más.