Los deportistas fomentan la ayuda para Australia con sus devastadores incendios

Ya nadie se puede hacer el distraído. Aunque ocurra en las antípodas, la tragedia ambiental que golpea Australia, de alguna u otra manera, afecta al mundo. 

Según la agencia ANSA, la catástrofe que se sufre desde septiembre se cuenta en 25 fallecidos y más de mil millones de animales muertos, entre ellos miles de especies protegidas -algunas quedaron al borde de la extinción-, como los koalas. Ya se quemaron 8 millones de hectáreas de bosques y 2.000 viviendas. Lejos de disminuir, los incendios forestales tienen pronóstico de aumentar el infierno que se está viviendo con temperaturas que se vienen de 40°C.

El deporte, como sucedió en otras ocasiones, da el ejemplo. Primero se anotaron los tenistas, y ahora los basquetbolistas de la NBA, quienes, redes de por medio, protagonizan y fomentan la ayuda. Uno de los primeros en ofrecer dinero fue Nick Kyrgios, quien prometió 200 dólares por ace en el Abierto de Australia; el ex NBA Dirk Nowitzki recogió el guante y avisó que replicará la donación del tenista. Ashleigh Barty, N° 1 del mundo, aportará el dinero que gane en el torneo de Brisbane. Maria Sharapova, rusa, donará 25 mil dólares; el serbio Novak Djokovic la imitará. No hay distinción de banderas si se trata de ayudar; tampoco de actividad. Lynn Gilmartin, jugadora de poker, armó una página en Facebook en favor de los animales, con la que lleva recaudados US$1.100.000 en dos días. Elton John, durante un concierto en Sídney, prometió un millón. Nicole Kidman y Kylie Minogue, 500.000 dólares cada una. Una actriz porno envía una foto desnuda al que done 10 verdes...

Mientras, la pelota sigue picando. Salvo eventos menores, la actividad continúa en Australia; hasta se jugaría el Abierto de tenis, en Melbourne, pese a que las condiciones del aire no son buenas y hasta Djokovic -representante de los jugadores- adelantó la posibilidad de postergarlo. La organización no se hizo eco aún.

Si bien el calor -récord- y el cambio climático influyen, el hombres es el mayor responsable de esta catástrofe. Hasta ahora, 183 personas fueron arrestadas, entre ellas 40 menores. Algunas, acusadas de acciones dolosas, otras de negligencia, por haber prendido fogatas para cocinar o quemar desechos.

El gobierno sigue bajo acusación, comenzando con el primer ministro, Scott Morrison, quien permaneció de vacaciones en medio de la crisis, y subestimó los incendios. Ya es tarde para lamentarse.