El 7–0 en Rijeka desató elogios para el equipo de Thomas Tuchel y una fuerte autocrítica croata. El golpe alcanza a una selección subcampeona mundial en 2018 y tercera en 1998 y 2022.
Inglaterra y Croacia vivieron dos realidades opuestas después del partido de este sábado en la Liga de Naciones. Mientras los medios ingleses destacaron la conexión entre sus figuras y el funcionamiento colectivo, la prensa croata describió una selección irreconocible, incapaz de competir y castigada con la mayor derrota de su historia.
Harry Kane y Bukayo Saka marcaron dos goles cada uno; Jude Bellingham, Anthony Gordon y Morgan Rogers completaron el marcador. Inglaterra ya ganaba 4–0 al descanso y mantuvo su dominio en la segunda parte.
Los medios ingleses: una exhibición que fortalece a Tuchel
The Times presentó el encuentro como una de las grandes victorias de Inglaterra y calificó al equipo de irresistible. Su titular refleja la magnitud del entusiasmo por una goleada conseguida como visitante frente a un rival de trayectoria mundialista.
Sky Sports, en la crónica de Adam Bate, destacó que el resultado debe situarse entre los mejores de Inglaterra fuera de casa. Su lectura fue más allá de los dobletes: resaltó una actuación colectiva que desbordó a Croacia por velocidad, fuerza y habilidad, y que supone un impulso importante para Tuchel.
Football365 puso el foco en el cuarteto Kane, Bellingham, Gordon y Saka. Los cuatro habían marcado antes del descanso, pero el medio subrayó especialmente cómo se asociaron: Gordon asistió a Bellingham; Bellingham habilitó a Kane y Saka; Kane también participó en otro gol de Saka.
Bellingham terminó con un gol y tres asistencias. Para el portal, el partido refuerza la conveniencia de construir el ataque alrededor de esos cuatro futbolistas. Sin embargo, añadió un matiz: la debilidad mostrada por Croacia convirtió un duelo que prometía ser exigente en un encuentro demasiado cómodo para extraer conclusiones definitivas.
Croacia: desconcierto, impotencia y responsabilidades
En Croacia, Sportnet tituló sobre la derrota más abultada de la historia de la selección. Su crónica describió un primer tiempo catastrófico y una diferencia de nivel que parecía enfrentar a equipos de categorías distintas.
El medio destacó la libertad con la que Inglaterra combinó y llegó al área. Incluso las intervenciones de Dominik Livaković resultaron insuficientes para contener un partido en el que sus compañeros lo dejaron repetidamente expuesto.
Sportske novosti, la sección deportiva de Jutarnji list, presentó la jornada como un día negro del fútbol croata, marcado por un derrumbe histórico. Index, por su parte, abrió una encuesta sobre quién debía asumir la responsabilidad por la humillación y situó el debate alrededor de Bilić y de quienes decidieron su regreso al banquillo. Ese cuestionamiento periodístico no equivale a una destitución anunciada.
El desconcierto también apareció dentro del vestuario. Franjo Ivanović declaró, en traducción del croata: “Sinceramente, no tengo explicación”.
El delantero reconoció que Croacia había jugado mal, que apenas entró en los duelos y que debía corregir tanto el juego como la actitud y la respuesta mental. Sus declaraciones, recogidas por Sportnet, muestran que la autocrítica de los jugadores también alcanza la manera de competir.
Un resultado que pesa por la historia del rival
La dimensión del golpe se entiende al recordar el recorrido croata: bronce en Francia 1998, subcampeonato en Rusia 2018 y otro tercer puesto en Catar 2022. Es una selección que convirtió su capacidad para competir ante potencias en una de sus principales señas de identidad.
El antecedente añade una ironía: Croacia eliminó a Inglaterra en las semifinales del Mundial de 2018. Ahora, Football365 observa una posible selección croata al final de una etapa, mientras identifica en Inglaterra una asociación ofensiva con potencial para sostener un nuevo ciclo. Esa es la interpretación del medio, no una conclusión definitiva sobre el futuro croata.




