La regularidad croata regida por Modric desafía el juego aéreo de la Inglaterra de Kane

La Copa del Mundo conocerá su segundo finalista este miércoles. Con estilos de juego muy diferentes (hasta la edad), Croacia e Inglaterra deciden quién será el adversario de Francia en la crucial final del mundial de Rusia. El desfile de cracks será en el estadio Lujniki, en Moscú.

Un triunfo lleva a los ingleses de vuelta a la final de un Mundial por primera vez desde 1966, cuando el equipo venció en casa. Croacia por su parte, intenta superar la generación de Suker, de 1998, y llegar a la primera final de su historia.

 

Con un promedio de edad de 27,5 años, Croacia tiene un equipo experimentado y lleno de nombres consagrados en Europa. Por otra parte, eso refleja el modelo de juego de la selección capitaneada por Luka Modric, del Real Madrid. Sin velocistas y con jugadores más cerebrales, la selección apuesta a un fútbol talentoso para avanzar a la final de la Copa del Mundo.

Croacia tiene en promedio 547 pases por partido, con un 83% de efectividad. Con este estilo, la selección es la que más remató a gol entre los todavía vivos en Rusia, con 19 disparos directos. Croacia marcó 10 veces, lo cual indica que tiene mucha eficiencia ofensiva: marca de un gol cada dos remates.

El perfil ofensivo de Croacia es un reflejo obvio del esquema táctico elaborado por Zlatko Dalic, que asumió la selección en la última ronda de la fase de grupos de las eliminatorias de Europa. El agudo 4-3-3 implantado tiene hasta un efecto secundario: la "prisión" de Iván Rakitic en la parte central del campo. Todo para liberar el sistema ofensivo con Modric (centralizado); Rebic y Perisic (abiertos por las puntas); y Mandzukic (el referente ofensivo). Así, Croacia marcó el 70% de sus goles con balón rodando y tiene el cuarto mejor ataque del Mundial hasta ahora.

 

Aunque tiene buenos números ofensivos, Croacia tiene, paradójicamente, un medio campo apagado en esta Copa del Mundo. Mientras que los goles están bien distribuidos por el elenco (Modric es el máximo goleador del equipo con dos goles), Mario Mandzukic marcó sólo una vez en este Mundial. El delantero de la Juventus se ha mostrado voluntarioso, pero ha fallado en las finalizaciones justamente en un equipo que tiene buena creación.

En la fase de grupos, la defensa fue fortaleza y sólo tuvo un gol en tres partidos, y con el equipo de reserva presentado en la última jornada contra Islandia. El equipo principal pasó ileso, incluso cuando se enfrentó a la Argentina de Lionel Messi. Sin embargo, cayó drásticamente en la muerte súbita. Recibió tres goles en dos partidos, uno contra Dinarmarca y otros dos contra Rusia.

El sector defensivo todavía tiene un problema de lesión para el partido contra Inglaterra. Uno de los principales nombres, el lateral derecho Vrsaljko, sintió un problema en la rodilla izquierda y está fuera del juego. Para el lugar, el técnico Dalic va a improvisar al zaguero Domagoj Vida. 

La caída de rendimiento del sector defensivo abrió hasta espacio para un héroe un poco improbable. Con las clasificaciones sobre Dinamarca y Rusia logradas por penales, el portero Danijel subasic creció y fue fundamental en las dos oportunidades. Las 4 paradas (de 10 lanzamientos) recuerdan al argentino Goycochea en 1990. Después de dos prórrogas, Croacia ahora desea resolver el juego en el tiempo normal para evitar más desgaste físico para una eventual final. Pero, si es necesario, la hinchada sabe que puede contar con un tipo que tiene un 40% de efectividad al parar tiros de penal.

 

El joven equipo inglés, con la tercera menor de edad de toda la Copa del Mundo, conquistó hechos de gente grande y llegó a un nivel que la generación de Gerrard, Lampard y Rooney no consiguió. La última semifinal de un Mundial fue en 1990, cuando los ingleses liderados por Gary Lineker fueron eliminados por Alemania Occidental en la disputa por penales.

La misión encargada de los dirigidos de Gareth Southgate es golpear a Croacia. Para ello, un nombre gana fuerza en esta decisión: el artillero Harry Kane. Con seis goles en la competición, es la principal esperanza de pelotas en la red para Inglaterra. El delantero del Tottenham ya hizo goles de penalti (3), de cabeza y de rebote hasta sin querer. En esta Copa, rompió récords como el de igualar la marca de goles de Lineker en un mismo Mundial, el de 1986. Si Kane está en luna de miel con las redes, el compañero de ataque Raheem Sterling vive un incómodo ayuno en la selección inglesa: no ha marcado en 24 partidos.

El goleador de la Copa debe también su poderío ofensivo a un arma letal de Inglaterra: la bola parada. Cinco de los seis goles de Kane en la competición vinieron así. El dato cobra más fuerza cuando señalamos que ocho de los 11 goles (un 72%) de Inglaterra fueron a la red en jugadas de balón parado.

Además del delantero del Tottenham, los defensores ganan notoriedad en la pelota por lo alto. Stones ya hizo dos goles y Maguire uno. El último tiene la misma cantidad de remates que Sterling, compañero de ataque de Kane. Ambos remataron siete veces, pero sólo el defensor del Leicester marcó.

Con números positivos en el ataque, los defensores también tienen un papel fundamental para evitar el gol adversario. De acuerdo con estadísticas de la FIFA, Inglaterra ya recuperó 202 balones, entre robos, desarmes y bloqueos. La intervención defensiva ayudó al equipo a sobrevivir en la competición. Y el nombre de Jordan Pickford es referencia. Él portero ya hizo algunos milagros y fue el héroe de la clasificación a los octavos ante Colombia, cuando paró el penal de Bacca.

Hace dos años, el actual dueño de la meta inglesa era evaluado en apenas un millón de euros, según el Transfermarkt - sitio especializado en transferencias de jugadores. El valor ahora se multiplicó en treinta veces.

Pickford cerró las dudas sobre su desempeño y ganó hasta el apoyo de leyendas de la portería de la selección. Eso todo es gracias a la renovación promovida por Gareth Southgate en el elenco de la selección inglesa. Después del fiasco en la Copa de 2014, cuando terminó en último lugar y conquistó apenas un punto. Sólo cinco jugadores permanecieron después del fracaso en Brasil: Cahill, Phil Jones, Henderson, Sterling y Welbeck. Salieron figuras marcadas como Lampard, Gerrard y Rooney y entraron nombres como Kane, Lingard y Dele Alli.

En el régimen establecido por Southgate, la defensa está protegido por tres defensas (Walker, Stones y Maguire) y apoyados por "Amulet" Henderson. Trippier y Young actúan como alas por los costados y ayudan a Alli y Lingard. Kane es la referencia adelante y tiene la compañía de Sterling, delantero del Manchester City.

El equipo tiene una precisión del 87% en los pases.