Zverev, el joven talentoso tenista alemán que se desinfla por golpe amoroso

Zverev y Sharypova en las Islas Maldivas. (Foto: Instagram)

Los apostadores están desconcertados. Alexander Zverev no es más una jugada ganadora. El tenista de 22 años se volvió una incertidumbre. En el riesgoso terreno lúdico de vaticinar a un vencedor, 'Sascha' siempre pierde. Quizá ahora sería más efectivo ver a su rival y pronosticar su victoria.

El último revés de Alexander Zverev sucedió en el Masters 1000 Roma. En la ronda de 32avos, cuando los top ten del ránking ATP avanzan sin problemas, el alemán perdió ante el puesto 33 del mundo, el italiano Matteo Berrenttini. Un doble 7-5 a favor del local sentenció al alemán y agravó su situación. Empezó el año como tercero del planeta y con el sueño de llegar a la segunda casilla. Hoy es quinto, y con riesgo de seguir cayendo.

 

En un circuito dominado por el tenista español Rafael Nadal, el suizo Roger Federer y el serbio Novak Djokovic, ganar algún torneo ATP es, por decirlo menos, complicado. Enfrentarse a estas leyendas de la raqueta en la final, o en instancias cercanas al último punto, es ya un hito importante. Ganarles, y obtener el triunfo, es bastante meritorio.

Con todo y esto Alexander Zverev, hijo de tenistas, ha logrado cinco títulos en el 2017 y cuatro en el 2018. El alemán ha conseguido importantes triunfos frente a Roger Federer y Novak Djokovic. Solo no ha podio ante Rafael Nadal. Frente al español ha caído en las cinco oportunidades en las que se han enfrentado.

Alexander Zverev, el desconcertante revés amoroso del joven alemán que perjudica su tenis. (Foto: AFP)

Su mayor logro -hasta ahora- ha sido imponerse en el ATP World Tour Finals. El evento, que cierra la temporada congregando a los ocho mejores del ránking, lo ganó Zverev en el 2018 tras vencer a Djokovic por un contundente 6-4 y 6-3. Este inmenso logró lo hizo con 21 años.

El joven que empezó jugando tenis a los cinco años y que habla tres idiomas (alemán, ruso e inglés), no pudo empezar el 2019 de peor forma. Perdió en todos los torneos en los que compitió. En Australian Open ante Milos Raonic, En el Abierto de México ante Nick Kyrgios. En Indian Wells tropezó ante Jan-Lennard Struff. En el Masters de Miami cedió ante David Ferrer. En el Masters de Monte Carlo frente a Fabio Fognini y la última caída contra Matteo Berrettini. Y todas antes de cuartos de final, excepto ante Kyrgios, que fue en la última instancia.

 

El conflicto del Adonis moderno

"Siempre soy honesto con ustedes (refiriéndose a la prensa) y tengo que confesar que estas últimas semanas no han sido fáciles para mí. Mis problemas personales creo que han afectado un poco a mi tenis", confesó Zverev los últimos días de abril. Cuando aún era número tres del mundo, el alemán alertó que también estaba perdiendo fuera de las canchas de tenis.

"Mi padre no ha podido viajar conmigo en estas últimas semanas porque fue internado en el hospital y eso es algo nuevo para mí. Espero que en los próximos días le den el alta y pueda volver. También mi relación sentimental con mi novia ha terminado", comentó Zverev. El tenista guardó para el final de su declaración, el principal motivo de su bajo rendimiento.

Personas cercanas al círculo íntimo de Alexander Zverev manifestaron que la ruptura con la modelo rusa -y ex tenista- Olya Sharypova lo hundió en una fuerte depresión. En diciembre del 2018 publicaron fotos de sus vacaciones en las Islas Maldivas. El amor se había oficializado mostrando imágenes en una red social, pero el romance duró el tiempo que se demora en transcurrir el verano. La unión culminó cuando se borraron las fotos de Instagram. Así terminó la historia moderna de Adonis y Afrodita.

 

Zverev y Sharypova en las Islas Maldivas. (Foto: Instagram)

Zverev y Sharypova en las Islas Maldivas. (Foto: Instagram)

Recientemente Alexander Zverev también comentó un punto que perjudica su concentración. Se separó de su agente Patricio Apey. En malos términos y con problemas judiciales de por medio, la relación entre el joven alemán y el veterano chileno seguirá en los tribunales. Ante esto, el teutón confesó que ahora no sólo juega tenis, también tiene que manejar todos los temas ligados a la administración, programación de entrevistas, presentaciones como imagen de marcas, revisión de contratos y entrenamientos.

"La razón por la que el año pasado jugué tan bien es porque solo jugaba al tenis. Todo lo demás me lo gestionaban. Me iba a la cama, me despertaba, iba a entrenar y luego comía, entrenaba y de nuevo, a la cama", cuenta Zverev.

"Ahora me despierto y debo gestionar mis emails, contestar a tal y tal persona, hacer llamadas y luego, ir a entrenar. La razón por la que mi juego no está ahí este año es porque soy muy joven y debo aprender a gestionar todo esto", reconoce sin doblegar su temple.

En este panorama transcurre la actual carrera del número cinco del mundo. Con más de 16 millones de dólares en su cuenta bancaria, obtenidas como paga por sus participaciones en distintos torneos de tenis, el alemán Alexander Zverev -al que le gusta jugar golf y FIFA- tiene el corazón vacío, la mente ocupada y ya no es más una apuesta segura.