Arrebatan otro récord mundial a Phelps

Crónica asombrada de dos récords del mundo. Uno, esperado: el de Caeleb Dressel en los 100 mariposa (49.50). El otro, sorprendente: el de Regan Smith en los 200 espalda (2:03.35). Y ambos en semifinales. Y ambos a cargo de dos estadounidenses que derrocan a otros dos estadounidenses: Michael Phelps y Missy Franklin.

¿Michael Phelps? Sí, Michael Phelps. ¿Otra vez alguien ha superado a Michael Phelps? Sí, otra vez, por imposible que parezca. La primera fue el húngaro Kristof Milak en los 200 mariposa. Y ahora Caeleb Dressel en los 100. Estos Campeonatos serán recordados por el fin de la Era Phelps en la cima de los ránkings. Ya sólo le queda a Michael un récord del mundo, el de 400 estilos. Y puede que lo pierda el domingo.

Es una revolución. Una conmoción. La enésima constatación, por otra parte, de que nada es eterno. Ni siquiera los récords de Phelps. Y, de nuevo, surge la pregunta sin respuesta: ¿cuáles son los límites? Que, además, Dressel le haya sacado 32 centésimas a Phelps (49.82) en una prueba tan corta complican aún más la descripción y el análisis. Phelps parecía diseñado morfológica, anatómicamente para nadar. Dressel aún más, si cabe. Su velocidad hidrodinámica es una virtud, una facultad, un don de cuna. Cuando emerge tras la salida, ya le lleva un metro al segundo.

El récord de Missy Franklin (2:04.06) era más joven (de los Juegos de Londres, en 2012) que el de Phelps (del Mundial de Roma de 2009). Ya habían vuelto para entonces las aguas plastificadas a su cauce textil. Pero, igualmente, el margen de mejora de Regan Smith (2:03.35), una chiquilla de 17 años, ha sido enorme.

Todo récord es un nacimiento, porque su vida, su vigencia, comienza a partir de ese instante. Y la de quienes los baten. Dressel y Smith han nacido de nuevo el 26 de julio. Otra Fiesta Nacional USA, incrementada por el triunfo de Simone Manuel en los 100 libre con 52.04, récord de Estados Unidos y tercera mejor marca mundial de todos los tiempos.

Tampoco les fue mal a los rusos. Tres oros y un récord del mundo, el de Anton Chupkov en los 200 braza (2:06.12). Deshizo el desempate (2:06.67) de los plusmarquistas anteriores anteriores, el australiano Matthew Wilson, que acabó segundo, y el japonés Ippei Watanabe, tercero. Evgeny Rylov se llevó los 200 espalda (1:53.40) y la polémica e incombustible Yuliya Efimova los 200 braza (2:20.17). Una cerrada lucha llevó a Australia al triunfo en los 4x200 libre masculinos con 7:00.85. Rusia fue segunda (7:01.81) y Estados Unidos tercero (7:01.98).

Una buena noticia para Mireia Belmonte. Nadará, con el séptimo tiempo (8:28.22), la final de los 800, que será tremenda con Katie Ledecky, Leah Smith, Ariarne Titmus y Simona Quadarella.