El mapa interactivo que muestra en tiempo real la contaminación que hay en cada rincón del planeta

Nueve de cada diez personas en el mundo respiran aire contaminado según la Organización Mundial de la Salud, y la empresa francesa AirVisual, asentada en China, lo expone en un mapa global que permite ver en tiempo real el nivel de contaminación de cualquier punto del planeta.

La visualización combina estaciones de medición del aire estatales, información de satélites y la red de monitores Node de AirVisual para actualizar la nube de contaminantes que circulan por el mundo. El mapa en 3D ofrece una escala de colores basada en el nivel de partículas PM 2.5 de cada región, unas diminutas motas de polvo decenas de veces inferiores al diámetro de un cabello que entran con facilidad a los pulmones y, de ahí, pueden adentrarse en el torrente sanguíneo. “Utilizamos esta medida porque indica la amenaza más grave para la salud”, explica Yann Boquillod, fundador de la compañía. “Según la OMS, siete millones de personas mueren cada año debido a este tipo de polución atmosférica”, recuerda.

Las conversaciones contra el cambio climático celebradas en noviembre en Marrakech supusieron el marco idóneo para lanzar el interactivo de AirVisual, aunque su creador afirma que el mapa pretende poner el foco en los niveles absorbidos de estas sustancias dañinas. Eso sí, Boquillod asegura que una relajación en las actividades que producen PM 2.5 implicará también una rebaja en la emisión de gases invernadero. Por otra parte, la quema de biomasa para calentar hogares, por ejemplo, produce menos dióxido de carbono que el gas natural, aunque sí más partículas dañinas para la salud.

AQUÍ EL MAPA 

 

Las regiones pintadas en tonos más rojizos, aquellas que presentan niveles superiores a los 200 microgramos por metro cúbico (ug/m3), se asientan principalmente en el este asiático, aunque existen excepciones que, además, no tienen relación con la acción humana. En el desierto del Sáhara, las concentraciones de estas partículas suelen ser altas debido a las tormentas de arena de la zona. Sin embargo, las mediciones más altas se observan en áreas densamente industrializadas.

Una de las capitales de la mala calidad del aire es Ulan Bator, en Mongolia. Allí, donde el cielo azul era venerado como una deidad en tiempos de Genghis Khan, el humo de las fábricas dispersadas por el centro de la ciudad elevan los niveles de PM 2.5 por encima de los 300 ug/m3. A ello también contribuyen las bajas temperaturas, con temperaturas extremas en los inviernos que llegan a dejar los termómetros en los 40 grados bajo cero, y la combustión de carbón o leña en las yurtas que se extienden por la capital.

El creador de AirVisual Earth advierte de que la OMS sitúa el umbral de estas partículas en 25ug/m3, más de diez veces menos de lo que se registra en ciudades como Ulan Bator. “Los efectos de una larga exposición a estos niveles incluyen daños en los pulmones, bronquitis crónica, leucemia o incluso la muerte”, señala.

A pesar de las imágenes y vídeos llegados desde Pekín, con fuertes nieblas de contaminación cubriendo edificios y avenidas, la capital china no llega a ubicarse entre las veinte urbes con peor calidad del aire del planeta. "La alta preocupación por la atmósfera de Pekín está conllevando acciones muy positivas para combatir la polución", indica Boquillod, que observa este cambio también en la población, acostumbrada a portar máscaras o permanecer en casa en días con altos niveles de contaminación. "Incluso en China hay ciudades más contaminadas, como Chengdu. Aunque otros países como Pakistán o India sufren mayores problemas, solo que el conocimiento entre los ciudadanos es menor", afirma el científico, que valora los "pasos positivos" tomados por las autoridades pekinesas para aumentar la concienciación social sobre la calidad del aire.

Fuente: Diario El Confidencial