En España hablan de uno de los momentos más complicados de Navas en el Madrid

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Un sector de la prensa española considera que el portero costarricense Keylor Navas tiene un panorama poco alentador en su lucha por volver a convertirse en titular indiscutible del Real Madrid. 

De momento Julen Lopetegui, entrenador merengue, se encuentra rotando a Navas y a Thibaut Courtois. El tico es estelar en la Champions, mientras que el belga en la Liga. 

El diario El Confidencial presentó una amplia nota titulada: "La pesadumbre de Keylor Navas", mientras que en otra información presentada por donbalon.com señaló: "Keylor Navas tira de la manta: lo que pasa en el Real Madrid (y nadie cuenta)". 

Nota Diario El Confidencial 

Cuando a los 65 segundos de juego encajas el 1-0 en el primer disparo entre los tres palos, la portería se le viene encima a cualquiera. Y más cuando tu compañero-oponente acaba de completar hace un par de días su mejor partido. En una rotación simétrica o asimétrica, ya lo comprobaremos cuando se desencadene lo bueno, Keylor Navas retornaba a defender el arco del Real Madrid en la Champions League. Era su quinto partido de titular de la temporada: los tres primeros consecutivos en agosto en la Supercopa y la Liga, los dos últimos en la competición donde el club defiende corona. Y a decir verdad, Julen Lopetegui, que destaca siempre de su pupilo la lucha y la competitividad que desarrolla, no lo ayudó mucho en esta nueva puesta en escena. Ramos se quedó en Madrid, como Marcelo. El multiusos Nacho y el imberbe Reguilón completaron una zaga que volvió a resquebrajarse al filo del descanso con la lesión de Carvajal, que dio entrada al novato Odriozola. Sin embargo, Keylor ya no se engaña. Él, un hombre que todo lo entrega al trabajo y a la fe, admite que ahora su tiempo en el Real Madrid ya no es de igual a igual.

Tras cuatro años en la casa, pocas cosas sorprenden ya a Navas. Si nada más aterrizar le tocó aceptar la suplencia a la sombra de Casillas, el resto de su estancia en el Real Madrid ha convivido con un cuento clásico infantil, aquel de Pedro y el lobo.

Un verano era De Gea o un invierno era Kepa, hasta que firmó Courtois. Pero siempre se ha sentido con una inestable etiqueta de interinidad que, no obstante, le ha servido para fortalecer su figura gracias a la firmeza del entrenador, Zidane, y a la confianza demostrada por el vestuario, liderado por Ramos. Pero el lobo ya se pasea por la pradera, donde Zizou ya no está y donde el idilio con Sergio ha decaído.

Desde que Rafa Benítez le descubriera que el club no confía en él como portero de elite, han caído once títulos, destacando una Liga y tres Champions. Era suficiente botín, se esperanzaba Keylor, para un rotundo cambio de opinión. Pero no ha sido así. Además, las decisiones de Lopetegui se lo han dejado todavía más claro.

En los últimos días de agosto vivió su última alegría. Entonces el Real Madrid sacaba músculo en la gala de la UEFA presumiendo de contar en su plantilla con el mejor guardameta de Europa y con el más destacado portero del Mundial. Florentino Pérez había conseguido reunirlos tras años persiguiendo competencia para el centroamericano. Esa noche, Navas, en su comparecencia mediática, descubría su felicidad y su honra destacando el privilegio de ocupar la silla del mejor. El tico se lo había ganado.

En el discurso, marcado por la humildad que reina en su día a día, destacó que nunca se ha sentido titular y que con la llegada de Courtois nada había cambiado. Pero bien sabía que las palabras de Lopetegui, unos días antes, apelando al esfuerzo y a la confianza presagiaban un curso marcado más por el banquillo que por todo lo que sumó a las órdenes de Zidane. "Julen me ha dicho que confía en mí y que cuenta conmigo. Por eso, a mí me toca demostrar en el campo que puedo jugar siempre", dijo. Solo unas horas después del lucir el premio y el esmoquin ofrecía el trofeo al Bernabéu con rostro de funeral: la confianza del entrenador era para Courtois.

Esa noche, después del partido del Leganés, fue especialmente dura para Navas. Pero no más que cualquiera de los 30 días siguientes, donde solo apareció para jugar frente a la Roma. Tan es así que llamó especialmente la atención lo huérfano que quedó, durante todo el mes de septiembre, su perfil de Instagram. Hasta este martes, la última foto era del 30 de agosto en la gala de la UEFA. Entonces fue condecorado como el mejor meta de la Champions League 17/18. Horas después, reconocerse suplente de Courtois dejó tocado al costarricense. Entonces se rescató del lenguaje el concepto 'rotación asimétrica', aprovechado por los más próximos a Lopetegui.

De este modo trataban de explicar cuáles pueden ser las intenciones del entrenador guipuzcoano con la portería. Se buscaba desmontar la teoría peregrina, ya instalada entre algunos opinantes, que consistía en apostar por un portero para el campeonato doméstico y el otro para la liga que se juega en Europa. Vamos, pura simetría que ya utilizaron otros técnicos como Ancelotti o Luis Enrique para salvaguardar la acometida de las dos soluciones en lugar de admitir que es un verdadero problema (marrón, que diría el castizo de Madrid) para el que afronta decidir entre Navas y/o Courtois. Se nos explicó que uno se sentiría titular, pero no del todo. O que era una temeridad dudar de Lopetegui, cuando él, habitante del convento del guardameta, sabía, como el que más, manejar la soledad del portero. Y quizá estos seguidores de la fe de Julen tengan razón: jugará en cada momento el que esté más preparado y así ninguno bajará la guardia.

Y aunque Navas no se lo trague, Julen se lo ha dejado cristalino en Moscú. El técnico va de sorpresa en sorpresa y lo demuestra: ¿a quién no sorprendió que dejara en el banquillo al belga cuando 72 horas antes había sido el mejor jugador? El entrenador ha comprobado ya que sus problemas escapan de la portería, que por ahí puede estar tranquilo con las dos ‘soluciones’. A Keylor, desde su óptica bienintencionada, solo le queda esforzarse, no decaer y comenzar a pensar en que esta vez tocará hacer las maletas. La costumbre de sentarse en el banquillo no es aceptar, con 31 años, que su rol en la entidad es la suplencia o participar de la sorpresa que el entrenador se saque de la manga.

Con contrato hasta junio de 2020, las primitivas intenciones de mantenerse en el Real Madrid hoy se desmenuzan. Es verdad que el fútbol es muy cambiante y que él ha disfrutado más de lo que hubiera creído cuando se subió al avión privado que debía trasladarlo a Manchester. Desde entonces, ha crecido como un verdadero superviviente. Sin embargo, ahora debe afrontar, con pesadumbre, la realidad: el lobo ya está en la pradera y se llama Courtois.

Nota donbalon.com 

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Y si lo dice Keylor Navas… al portero costarricense del Real Madrid no se le conoce un desaire, ni una mala acción/comentario desde que viste de blanco.

Navas ha convivido con la amenaza -ya realidad- de un fichaje estrella que lo apartaría del once desde que llegó.

Ahora, y con Courtois en el Real Madrid, cuentan desde dentro, que Keylor empieza a ver el futuro, presente, negro.

Navas se escudad en el trabajo y la fe para recuperar el puesto en el equipo, pero el problema es mayor.

El ‘tico’ no está pudiendo luchar de tú a tú. Courtois, capacidades al margen, debe jugar sí o sí. Y la orden viene de arriba.

Lopetegui, por detalles como este, está quedando retratado a ojos de un sector del equipo que mira con preocupación la falta de independencia del técnico.

Julen no quería a Courtois y no sólo vino, si no que es titular en Liga.

Una realidad contra la que Keylor, por más que se esfuerce, no puede luchar.

Fuente: Diario El Confidencia - Don Balon